Acuerdo laboral en U Nacional; se levantan bloqueos y se normalizan las actividades académicas

El acuerdo que puso fin a una asamblea permanente que venían adelantando los trabajadores de la Universidad, en protesta por el incumplimiento de los compromisos adquiridos en el año 2013 por las directivas del centro superior de enseñanza y el gobierno nacional, fue firmado por las partes tras una negociación que se realizó con la mediación del Defensor del Pueblo José Armando Otálora.
Por parte de la Universidad, participaron el rector Ignacio Mantilla Prada, el vicerrector general Jorge Iván Bula y el vicerrector de la Sede Bogotá Diego Hernández, así como los decanos de las facultades de Medicina, Derecho y Ciencias Humanas. Por parte de los trabajadores estuvieron Edwin Hernández, Jaime Salamandra, Laura Valencia, Juan Carlos Arango y Ana Rita Rodríguez.
Asimismo hicieron presencia los viceministros de Trabajo y Educación, Enrique Borda y Natalia Ariza, respectivamente.
El acuerdo entre directivos y sindicato se logró tras los siguientes compromisos: levantar de manera inmediata la asamblea permanente, normalizando las actividades laborales; no tomar represalias o acciones administrativas, disciplinarias y judiciales en contra de ninguno de los trabajadores que participan en la asamblea permanente; y, por parte de la dirección de la Universidad Nacional, ajustar el calendario para recuperar la actividad académica en todas las sedes y en el colegio IPARM.
Igualmente, las partes se comprometieron a “participar en la instalación de la comisión de verificación que será convocada para este viernes 8 de mayo en la Defensoría del Pueblo y la cual estará conformada por: Ministerio de Trabajo, Ministerio de Educación Nacional, Departamento Administrativo de la Función Pública y la Procuraduría General de la Nación, comisión avalada por las partes”.
El acuerdo fue posible tras la intervención del Defensor del Pueblo, quien logró sentar a las partes el pasado martes para realizar diálogos de aproximación en compañía de los viceministros de educación y trabajo, con el fin de buscar una salida a la protesta, que venía impactado significativamente el normal desarrollo de las actividades en el centro educativo, comenzando por la suspensión de las clases en el colegio adscrito al alma mater y que alberga a 710 estudiantes de primaria y secundaria.
Lo anterior sin contar los frecuentes bloqueos en las facultades de pregrado y postgrado, donde están inscritos cerca de 30 mil alumnos, situación que ha generado dificultades para el ejercicio de las actividades académicas, señaló el Defensor.
Agregó que aunque los servicios de bienestar social no fueron interrumpidos, la atención en temas como la alimentación no se estaba llevando a cabo como regularmente ocurre, debido a que el conflicto laboral alteró el ritmo en la asistencia de los estudiantes, en su mayoría pertenecientes a los estratos uno, dos y tres.
Al cabo de cinco horas de sesiones en la sede de la Entidad, directivas y trabajadores acordaron poner fin a la parálisis y avanzar, con el acompañamiento de la Defensoría y una comisión verificadora, en la búsqueda de fórmulas para suplir las inconformidades que existen frente a temas como el ajuste salarial, la carrera administrativa y el concurso de méritos, entre otros aspectos, indicó el comunicado.