La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres -Ungrd-, alertó a pobladores de las zonas del Archipiélago de San Andrés y Providencia; Magdalena, Cesar, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba y la península de La Guajira, sobre el riesgo que corren al inicio de la nueva temporada de huracanes en el Atlántico.
Este primero de junio empieza oficialmente la ‘Temporada de Huracanes en el Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México’ y se espera que se extienda hasta el 30 de noviembre. Sin embargo, el Ideam tiene previsto que el fenómeno no tenga tanto impacto por el fenómeno de El Niño que enfrenta el país.
La Unidad de Gestión del Riesgo (Ungrd) confirmó que se activaron las alertas teniendo en cuenta que desde este lunes 1 de junio se da inicio oficial a la “Temporada de Huracanes en el Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México”, la cual se extenderá hasta el 30 de noviembre.
De acuerdo al informe del Instituto de Hidrología, Meteorología, y Estudios Ambientales –IDEAM, (entidad técnico-científica del SNGRD), se espera que esta temporada se sitúe por debajo de lo normal, a causa de la presencia del fenómeno de El Niño.
“En atención a lo anterior se indica que aunque la actividad ciclónica sea baja, también representa amenazas para los pobladores y sus actividades, considerando especialmente a las zonas de mayor exposición a este tipo de eventos naturales como lo son el Archipiélago de San Andrés y Providencia y la península de La Guajira, lugares en donde se podrían presentar afectaciones asociadas a lluvias y vientos provocados por el paso cercano de ondas tropicales”, indicó la Ungrd.
Así mismo, los municipios costeros de los departamentos de Magdalena, Cesar, Atlántico, Bolívar, Sucre, y Córdoba, deben estar alerta frente a la presencia de este fenómeno climático pues se puede presentar afectación de acuerdo al nivel o categoría que llegase a alcanzar un ciclón tropical.
Las recomendaciones que hace el Ideam a la población son:
Reforzar la vigilancia en áreas inestables.
Asegurar debidamente las cubiertas de las casas.
Podar los árboles de sus alrededores para evitar que caigan en las redes eléctricas o sobre las casas.
Operadores de embarcaciones turísticas y de pescadores deben estar atentos diariamente a las condiciones meteorológicas marinas.

