En las instalaciones de Indumil en Sibaté, a unos pocos kilómetros de Bogotá, funcionará lo que se puede considerar el primer centro en Colombia para capacitar a personas sobre desminado humanitario, una de las tareas que de forma masiva el país se alista a emprender.
Es el Campo de Prueba Técnico y Científico para Desminado Humanitario, donde, además, se probarán las diferentes herramientas para combatir el flagelo de las minas antipersonal. También servirá como centro piloto para investigar nuevas técnicas que, eventualmente, se usarán en estas tareas.
Este jueves se reunió en este lugar, por primera vez, el Comité Científico y Técnico para el Desminado Humanitario, que impulsado por la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (Daicma), conforman, entre otros, las universidades Nacional, Javeriana, de los Andes y Militar, Indumil –empresa del Grupo Social y Empresarial de la Defensa (GSED)– y Parques Nacionales y Naturales de Colombia.
En la reunión se entregaron las 18 hectáreas del Campo de Pruebas, que consta de cinco áreas, como lo informó el capitán (r) del Ejército Nacional Oscar Buitrago, miembro del Comité Científico y Técnico para el Desminado Humanitario y quien, precisamente, es una de las víctimas que dejan las minas en Colombia.
La primera es la de entrenamiento, en la que se van a probar herramientas como la máquina barreminas; la segunda, la de neutralización, desactivación de explosivos y estudio de suelos, donde se va a estudiar el impacto de las diferentes clases de minas en los diversos terrenos del país; la tercera, aulas de capacitación y electrónica; la cuarta, balística y pruebas reales con minas; y la quinta para el entrenamiento y adiestramiento de caninos.
En la primera reunión del comité y entrega del campo de pruebas se hicieron, además, activaciones de explosivos en el terreno con cargas similares a las que usan en las minas antipersonal. Una de ellas fue la de 162 gramos de pentolita, para percibir la resonancia y vibración que produce un artefacto de este tipo.
“Este campo de pruebas es el primero en el país y se va a fortalecer más con el apoyo internacional que estamos a punto de recibir. La idea es que las tareas de desminado se hagan con el mínimo de afectación a las comunidades y por su puesto, a las personas que lo van a realizar, por eso acá en Indumil se seguirá impulsando la investigación con nuevos productos para hacer esas tareas”, explicó Buitrago.
En efecto, uno de esos desarrollos es el propelente, un compuesto químico con el que se destruirán minas antipersonal sin emitir ruido alguno: será una especie de fogonazo. Además, a mediados de octubre se harían pruebas con grandes roedores para desactivar minas, modalidad que ha sido empleada con éxito en países africanos.
En las próximas semanas llegará al país personal especializado de Estados Unidos, para brindar capacitación en este lugar a personas que harán el desminado en Colombia.
