A través de su cuenta en Twitter, el presidente Juan Manuel Santos confirmó que ya llegó a Cúcuta para acompañar a los colombianos que fueron deportados tras el anuncio de estado de excepción decretado por el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El mandatario estará al frente de las labores humanitarias para atender a los connacionales que permanecen en los albergues.
De acuerdo con cifras oficiales, cerca de 1.085 compatriotas han sido deportados, de los cuales 608 fueron trasladados a albergues –tanto en Cúcuta como en Villa del Rosario–, mientras que el resto se está quedando con amigos o familiares.
A su llegada, el primer mandatario dialogó con los refugiados que se encuentran en este sitio, conociendo sus necesidades y las condiciones que los obligaron a regresar a territorio colombiano, luego de que Nicolás Maduro, ordenará unilateralmente el cierre de la frontera.
«Me sacaron como a un perro, no me dejaron traer nada», le narró a Santos entre lágrimas Luisa Olaya, una de las afectadas.
Graciela Portilla, otra de las afectadas, le contó: «Nos dijeron que no podíamos volver».
El presidente Santos les hizo saber a varios refugiados, tras oírlos, que su situación es inconcebible y que no se debe repetir.
Santos les comentó a los cientos de refugiados que su gobierno está trabajando para poder solucionar el inconveniente que se ha desatado luego del cierre la frontera. Incluso, se comprometió con medidas concretas que varios de sus funcionarios ya realizan.
«Ya hay unos camiones listos para ir por todo lo que se quedó, solo estamos esperando que se confirme el visto bueno de las autoridades venezolanas», manifestó Santos.
El presidente tiene previsto una reunión en el centro de mando unificado con las autoridades de la zona para conocer el resultado de las medidas que se han adoptado y la forma de minimizar los efectos negativos de esta crisis humanitaria.
