El gremio de taxistas de Bogotá expresaron su preocupación por las declaraciones del alcalde Gustavo Petro sobre un nuevo decreto que saldría en los próximos días y en el cual los 4.000 taxis que anualmente salen de circulación tendrían que reemplazarse con carros eléctricos.
Según Hugo Ospina, vocero de los amarillos, señaló que la Administración Distrital no los ha llamado para socializar.
“El plan piloto que de este tipo de vehículos hicieron hace algunos años fue un fracaso. Solo funcionan unos pocos y los sitios para recargarlos son escasos. Solo hay tres puntos”, manifestó Ospina.
De acuerdo con Petro, con esta medida se busca descontaminar el aire y ayudar a mitigar el cambio climático.
“Para que los taxistas puedan acceder a estos carros se creará un fondo de ahorro por parte del dueño del carro. Esto implicaría otras tarifas para comprarlo”, afirmó Petro.
El alcalde Petro explicó que la compra de esta clase de vehículos es más costosa, pero al momento de la operación es más económica por el costo del combustible.
Al respecto, Ospina comentó que un carro de estos vale cerca de 150 millones de pesos y para poder pagarlo en siete años, que sería su vida útil, la carrera mínima costaría cerca de 15.000 o 18.000 pesos.
“Con esto no se recuperaría la inversión del vehículo y mucho menos daría para pagarle al conductor y otros gastos”, advirtió el vocero.
El alcalde Petro afirmó que el horario de los conductores ya no sería de 12 horas sino de 8 (como una jornada normal), pero que recibiría los mismos ingresos que hoy devengan.
Cabe recordar que en septiembre, la Secretaría de Ambiente anunció un proyecto de ley para reducir la vida útil de los taxis eléctricos de 10 a siete años, y así lograr que en los próximos ocho años la flota total de taxis sea sin emisiones.

