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Actividades domésticas que pueden alterar a su mascota

juguetes mascotasPadecer el precio del estrés, tener falta de apetito, lidiar con problemas de sueño, sufrir de ansiedad, soportar un malestar estomacal, incluso aguantar una gastroenteritis, no son enfermedades exclusivas de los humanos, las mascotas también pueden padecerlas y para diagnosticarlas es vital que el amo note los cambios de comportamiento de su leal compañero cuadrúpedo.

En cuanto a la ansiedad, a diferencia de los humanos, las mascotas sólo pueden demostrarlo con cambios de comportamiento detectables con una observación atenta del amo. El tratamiento de estas conductas debe estar apoyado siempre por un profesional especializado, quien no solo evaluará las condiciones físicas del animal, sino el entorno donde vive. Es importante revisar con detalle que la mascota cuente con una dieta sana, suficiente hidratación, ejercicio acorde a su peso y tamaño, pero lo más importante, el cariño de su dueño.

En cuanto a los problemas estomacales, muchas veces son iriginados por esa costumbre de darle “un bocadito” de la comida diaria, una práctica que parece inofensiva, pero que puede convertirse en un serio problema digestivo para la mascota. Síntomas como vómito, náuseas o inconsistencias en las heces del animal son los primeros indicios para visitar al especialista y sospechar que padece una gastroenteritis.

Edgar Gutiérrez, Director de la Clínica Veterinaria de la Universidad de La Salle, comparte las siguientes recomendaciones útiles para afrontar la situación a corto plazo.

¿Qué puede causar ansiedad a mi mascota?

Detectar el origen de la ansiedad es el primer paso para la cura del animal, puesto que en la mayoría de los casos no obedece a un único factor sino a la suma de varios” agrega Gutiérrez. Por increíble e inofensivas que parezcan 11 actividades domésticas lideran el listado de causas que pueden alterar a las mascotas.
Visitas de personas extrañas
Uso de electrodomésticos que producen ruido (aspiradoras, lava-tapetes, secadoras de cabello…)
El sonido estruendoso de la pólvora, pitos y/o sirenas
Cambios de domicilio
Cuando permanecen solos mucho tiempo
Remodelaciones y/o cambios en la casa
Variaciones en la rutina
Situaciones familiares tensionantes (cambios de pareja, muerte de un miembro de la familia…)
Visitas incomodas al centro veterinario (presencia de otras mascotas, olores…)
Cambio de dueño
Ingreso de otra mascota al hogar

“Es importante identificar patrones de conducta que no sean habituales en su comportamiento, eso podría dar el primer indicio de que algo no está bien” asegura Gutiérrez, quien añade que algunos síntomas comunes son:
Ladridos continuos
Comportamiento destructivo
Rasguños en puertas y muebles
Tendencia a la huida
Babeo y/o temblores
Tendencia a ocultarse
Orina y defecación en sitios inusuales
Actitudes de agresión
Hiperactividad
Baja de apetito
Se pueden causar lesiones en la piel por un lamido continuo (automutilaciones)

¿Qué puede provocar una posible gastroenteritis a mi mascota?

De acuerdo con el Doctor Gutiérrez hay que tener cuidado con las siguientes circunstancias ya que pueden ser el origen de una gastroenteritis canina.
Cambios repentinos en la dieta
Consumo de alimentos en mal estado
Consumo de aguas estancadas
Variación, no programada, de los horarios de alimentación
Consumo de desperdicios o cuerpos extraños (botones, plásticos…)
Enfermedades bacterianas
Enfermedades virales
Presencia de parásitos gastro-intestinales
Consumo de sustancias tóxicas
Administración de algunos medicamentos (atención al uso de antinflamatorios)
Enfermedades del hígado
Alteraciones en el páncreas
Alergia a algunos alimentos

Ante cualquiera de los síntomas o conductas anteriores es indispensable que consulte al veterinario con el fin de que el profesional establezca el tratamiento médico correspondiente, ya sea con medicina tradicional o alternativa y lo complemente con buena alimentación, rutinas de ejercicio y comunicación que ayuden a la mascota.

Es importante que mantenga hidratada a la mascota usando la vía oral (mientras acude al médico veterinario). Adicionalmente mantenerla abrigada, ofrecelere reposo (evite la actividad) y estar más atento que de costumbre proporcionando cuidados tiernos y amorosos.

De estas cinco medidas – todas importantes- es conveniente hacer énfasis en la necesidad de evitar la deshidratación. Para mantener la mascota hidratada, es fácil conseguir en el mercado, “sueros” orales, o sobres con sales rehidratantes, para reconstituir. También es válida la recomendación de la tradición popular que aconseja el uso de agua de arroz, agua de pera o agua de manzana; que bien pueden ser suministradas, cuando no se dispone de manera inmediata de los sueros comerciales y/o las sales hidratantes.