
Tras la labor de 25.000 soldados de la Segunda División del Ejército Nacional, tres estructuras terroristas del ELN que delinquen en el nororiente del país han sido controladas en lo corrido del año 2015.
La fuerte ofensiva que mantienen los militares en Santander, Norte de Santander, Boyacá, sur del Cesar, sur de Bolívar y nordeste antioqueño, permitió que 37 integrantes de las Farc, ELN y EPL tomaran la decisión de abandonar la ilegalidad y retornar al seno de sus hogares.
A su vez, en operaciones adelantadas en cumplimiento al Plan de Campaña Espada de Honor III, 38 terroristas perdieron la vida en desarrollo de operaciones militares, mientras que 147 fueron capturados. Entre tanto, 912 integrantes de bandas criminales, narcotraficantes y delincuenciales fueron aprehendidos.
Referente a material de guerra, se incautaron de diferentes calibres 284 armas cortas, largas y de acompañamiento, 18.025 municiones y 85 granadas. También se evitaron acciones violentas al destruir 1.008 artefactos explosivos improvisados, 40 zonas minadas, 16 cilindros, 7.958 kilos de explosivos, 1.227 detonadores y 590 metros de cordón detonante.
En cuanto a las Farc, se neutralizaron tres cabecillas del bloque Magdalena Medio entre ellos la captura de alias Mariela, tercer cabecilla del Frente 24, quien coordinaba la producción y comercialización de la pasta base de coca con estructuras de crimen organizado especializado en esta región.
A su vez, en desarrollo de operaciones militares se da la muerte de alias Zapata, segundo cabecilla de la compañía Raúl Eduardo Mahecha quien llevaba 20 años en las filas de las Farc. Por último, otro de los capturados fue alias Victoriano, cabecilla de la red de apoyo al terrorismo en la zona de El Catatumbo.
De igual forma, se neutralizaron siete cabecillas del Frente Nororiental del ELN entre los cuales están alias Marquitos, considerado un objetivo de alto valor por su experiencia de 35 años en esta organización criminal y quien se desempeñaba como cabecilla principal del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro y a quien se le atribuye ser uno de los autores intelectuales del secuestro del avión Fokker de Avianca en el año 1.999.
Asimismo, mediante labor conjunta y coordinada entre Ejército, Fuerza Aérea y Policía Nacional, se logró la neutralización de alias Joselito, cabecilla del Frente Alfredo Gómez Quiñonez quien se dedicaba al narcotráfico y la minería ilegal.
Entre tanto en área rural del municipio de Arenal, sur de Bolivar, se dio muerte en el marco de una operación adelantada por la Fuerza Pública, a alias Marlon, quien asumió como cabecilla principal del Frente Alfredo Gómez Quiñonez del ELN tras la muerte de alias Joselito.
Una de las operaciones más estratégicas contra el ELN en el sur de Bolívar, fue la muerte de alias Reno, cabecilla del Frente Luis José Solano Sepúlveda, pues el terrorista tenía la misión de reorganizar el Frente de Guerra Darío Ramírez Castro, estructura que debido a la ofensiva de las Fuerzas Militares y de Policía sufrió una de las mayores afectaciones.
De igual manera, en el municipio de Chitagá, Norte de Santander, se efectuó la captura de alias Wilmer, segundo cabecilla del Frente Efraín Pabón Pabón y cabecilla de la comisión de finanzas Jorge Eliecer Jurado Mogollón, quien perteneció durante 16 años a esta estructura ilegal y sindicado por el asesinato de 11 soldados, ocurrido el 11 de mayo de 2013 en la misma localidad en donde fue aprehendido.
Asimismo, alias Nilson, segundo cabecilla del frente Adonay Ardila Pinilla y cabecilla de la comisión central, fue capturado por soldados de la Primera Brigada en jurisdicción del municipio de El Cocuy.
No obstante, otro golpe estratégico al ELN se propinó en límites entre Santander y Boyacá al neutralizar a alias Tuerto Lucho cabecilla del Frente Adonay Ardila Pinilla del Frente de Guerra Oriental del ELN.
A alias Tuerto Lucho quien llevaba aproximadamente 25 años en la organización armada ilegal, se le atribuye el planeamiento de la emboscada a tropas del Batallón de Alta Montaña No.2, adscrito a la Primera Brigada, el 26 de octubre de este año, donde 12 soldados profesionales murieron, siete más resultaron heridos y dos fueron secuestrados.