
El expresidente Álvaro Uribe Vélez y uno de sus opositores, el senador Jorge Enrique Robledo, coincidieron en llamar nuevamente al Gobierno a que suspenda la venta de la generadora de energía eléctrica Isagén.
Según el senador y expresidente Uribe, Isagén es una empresa rentable, que le permite al Estado seguir construyendo hidroeléctricas para cubrir la demanda del servicio.
«La tasa de retorno de Isagén no es inferior a la de infraestructura. Además hay que sumarle el valor de las tarifas nuevas y el valor del agua, sobretodo en escasez. El sector privado construye infraestructura, es socio del Estado en infraestructura, no para grandes hidroeléctricas. Las compra pero no las construye, Isagén la sconstruye, no vendamos a Isagén», afirmó Uribe.
Mientras tanto, el senador Robledo dijo que con la inflación, que este año inició en 6.77%, la empresa generará buenas ganancias para el país.
«Con el aumento de la inflación las tarifas de la electricidad van a sufrir un aumento importante. Las ventas de Isagén van a tener un aumento supremamente grande, ya no del orden del 3% que ha sido lo normal, sino del orden del 6 o del 7%», aseguró Robledo.
Para Robledo, Isagén «se venderá a precio de gallina flaca, siendo la gallina de los huevos de oro» y que de ello solo saldrán beneficiados «los intermediarios criollos».
Por otro lado, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que la venta de la participación que tiene el Estado en la eléctrica «es un gran negocio» para los ciudadanos porque el dinero que se obtenga impulsará «inversiones mucho más rentables» en infraestructuras.
«Nada tiene Isagén de estratégico. La energía la puede suministrar el sector público o el sector privado sin afectar a ninguno de los usuarios, porque la energía es una industria altamente regulada», indicó el presidente Santos.