
Cada hora de los primeros 60 días del 2016, las comisarías de familia recibieron 25 denuncias por casos de violencia intrafamiliar. Al día, por estos graves problemas de convivencia llegan a 607 casos, dijo la concejal Lucia Bastidas.
La cabildante emitió un comunicado donde explica los pormenores de la violencia en 2016 y las acciones del Concejo de la capital para reducir estas cifras. El comunicado dice:
Lo preocupante es que difícilmente tenemos un seguimiento apropiado a estas violencias porque las comisarías se quedaron cortas en recursos tecnológicos y en capacidad para atender a todas las personas que llegan en busca de ayuda, sobre todo las mujeres y los niños.
Por eso celebro y desde el Concejo de Bogotá estoy dispuestas a apoyar la iniciativa de hacer una reingeniería total a las comisarías: necesitamos urgente corregir uno de los mayores problemas: la revictimización de quienes sufren la violencia en sus hogares porque la ruta de atención de las entidades no funciona.
Es increíble que en solo dos meses se hayan atendido en las 34 comisarías fijas y en las dos móviles que tiene la capital 36.470 casos de violencia intrafamiliar. El problema nos está desbordando.
Es urgente que en la nueva plataforma tecnológica que piensa montar la Secretaría de Integración Social de verdad haya una articulación con la Fiscalía General de la Nación para que los casos sean atendidas oportunamente, y los reclamos por el maltrato en el hogar no se queden en un simple registro estadístico, como lo he venido repitiendo desde años anteriores y lo reiteran las secretarías de La Mujer y de Integración Social.
Es prioritario reducir los tiempos de atención, pero sobre todo es vital darles respuesta, sobre todo a las mujeres que son las mayores víctimas de la violencia en sus hogares, junto con sus hijos.
Lamentablemente, el fenómeno está extendido por toda la ciudad y todas comisarías requieren un cambio urgente. Lo demuestran las mismas cifras oficiales de violencia intrafamiliar. Las localidades más críticas porque se tramitaron más casos son Kennedy, con 810 en dos meses, Suba con 693, Engativá con 722 y Bosa con 588.
Un dato para terminar esta reflexión: en el 70 por ciento de las quejas por violencia intrafamiliar se ha requerido la aplicación de medidas de protección a la víctima frente al agresor. Y ahí tenemos una gran falla: no hay manera de hacer un seguimiento juicioso y apropiado a todos los casos, que en su gran mayoría quedan en la impunidad. Hoy con la reestructuración de las comisarías se espera darle mayor viabilidad y mejor trato a la mujer víctima.
