
La Defensoría del Pueblo expresó su preocupación por la decisión de las autoridades Distritales y de Policía de enviar hombres de la Infantería de Marina a vigilar las calles de Cartagena, ante la inseguridad que golpea a la ciudad.
“Nos preocupa que esta decisión relegue otros enfoques de intervención pública que para nosotros son cruciales para la garantía de la seguridad, y que deben ir encaminados a disminuir las vulnerabilidades de la población como estrategia de prevención frente al riesgo”, aseguró Irina Junieles, Defensora del Pueblo para Bolívar al diario El Tiempo.
Desde ayer hay hombres de la Infantería de Marina custodiando carreteras de Barú, Turbaco, La Cordialidad, El Pozón, Vía Perimetral y Nelson Mandela.
A la Defensoría le preocupa que la presencia de las fuerzas armadas en la ciudad pueda generar otras dinámicas de confrontación en el entorno urbano, y que reconfiguren, incluso, nuevas formas de actuación de los grupos armados al margen de la ley, y que por lo tanto pongan en mayor peligro a la población civil.
“En nuestro concepto, una intervención de esta naturaleza dificulta de mayor manera la tramitación de conflictos sociales por vías diferentes al uso de la fuerza, que son las que deben imperar en la sociedad, y en las que la Policía nacional tiene un papel trascendental”, manifestó Junieles.
Por lo tanto, la Defensoría recomienda a las autoridades civiles, policiales y militares, privilegiar enfoques centrados en la responsabilidad de protección del Estado.
“Fortaleciendo a la Policía, implementando mecanismos de resolución pacífica de conflictos y adoptando políticas de inclusión de población que disminuya la brecha social que hay en Cartagena, y que tenga un especial énfasis en los jóvenes en riesgo”, sumó la funcionaria.