En el desarrollo de la ceremonia del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las víctimas del conflicto armado, el presidente Juan Manuel Santos vivió un momento incomodo, ya que una hermana de un soldado caigo le negó el saludo.
En el momento en el que el presidente fue a imponerle la medalla a la mujer familiar del subteniente Jorge Álzate Patiño, quien murió tras un ataque el año pasado de las Farc en Huila, ella no quiso saludarlo.
A pesar del difícil momento, el mandatario la tomó del brazo y le dijo unas palabras antes de retirarse de la escena.
En su discurso, Santos reconoció que imponerle una medalla a una persona que perdió a un ser querido en medio del fin del conflicto no lo traerá de vuelta y afirmó que entiende el dolor que siente.
“Muchos colombianos no saben el dolor ni la rabia de estos familiares de ver como sus seres queridos han perdido la vida por la patria, este es un dolor comprensible, una rabia que todos sentimos”, afirmó el presidente en medio de su discurso.
A lo anterior, agregó que precisamente por esta razón quiere acabar el conflicto armado a través del proceso de paz.
Tras finalizar la ceremonia, tanto el presidente como la mujer no se volvieron a cruzar, ambos se fueron del monumento a los Héroes Caídos en Combate sin hablar con nadie más.
Cabe recordar que el subteniente Jorge Álzate Patiño murió el pasado primero de julio de 2015 en el municipio de Tello (Huila), tras ser atacado por las Farc con ráfagas de fusil.