
Por declararlo inconstitucional, la mayoría opositora del Parlamento venezolano desaprobó hoy el decreto de «estado de excepción y emergencia económica» que pretendía Nicolás Maduro para hacer frente a supuestas amenazas de golpe de Estado.
Julio Borges explicó en la sesión del parlamento que: «Es un decreto que desconoce la Constitución y, lo más doloroso, desconoce el dolor de la familia venezolana».
Dicho decreto, publicado ayer en la Gaceta Oficial, permite, entre otras acciones, «dictar medidas y ejecutar planes especiales de seguridad pública que garanticen el sostenimiento del orden público ante acciones desestabilizadoras».
Según se desprende del texto, Maduro abría la posibilidad de suspender de forma temporal y excepcional, “las sanciones de tipo político contra altos funcionarios y autoridades de los poderes públicos, cuando estas sanciones puedan afectar las medidas que está tomando el Gobierno para reactivar la economía”.
Así, el presidente venezolano buscaba neutralizar los intentos, desde la Asamblea Nacional, de destituir a ministros que trabajan en el área económica y de alimentos.

