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Papa Francisco: La Iglesia debería disculparse con personas homosexuales

papa francisco–El Papa Francisco sostuvo en las últimas horas que la Iglesia Católica debería disculparse con las personas homosexuales por la forma en que las ha tratado.

El pontífice afirmó que la Iglesia no tenía derecho a juzgar a estas personas homosexuales, sino que debería respetarlas.

«El catecismo dice que no deben ser discriminados. Deben ser respetados, acompañados pastoralmente», puntualizó el Papa Francisco en declaraciones que concedió a los periodistas en el vuelo de regreso al Vaticano desde Armenia, donde cumplió una visita pastoral de tres días.

Los pronunciamientos los hizo el jefe de la cristiandad cuando le preguntaron si estaba de acuerdo con los comentarios del cardenal alemán Reinhard Marx, en el sentido de que la Iglesia debía disculparse con los homosexuales por haberlos «marginado».

«Creo que la Iglesia no sólo debe pedir disculpas… a una persona homosexual que ofendió, sino que hay que pedir perdón a los pobres, a las mujeres que han sido explotadas, a los niños obligados a trabajar, pedir perdón por haber bendecido tantas armas» y por no haber acompañado a las familias que se enfrentaron a divorcios o experimentan otros problemas, puntualizó el Papa Francisco.

El Papa Francisco regresó este domingo de su XIV Viaje Apostólico Internacional a Armenia. El avión que traía al Pontífice de regreso, aterrizó en el aeropuerto de Roma-Ciampino poco después de las 20.30 horas, después de casi cuatro horas de vuelo.

Antes de volver al Vaticano, el Santo Padre se dirigió como de costumbre, a la Basílica de Santa María La Mayor para agradecer a la Virgen, la Salus Populi Romani, por el feliz éxito de su viaje apostólico.

En una de sus ultimas intervenciones en Armenia, si bien Francisco dijo refiriéndose al “exterminio terrible y sin sentido” que se abatió sobre el pueblo armenio, vale también para los que han vivido o viven situaciones de extremo sufrimiento.

“La fe cristiana… ha sido el estímulo que ha marcado el inicio del renacimiento del pueblo probado. Esta es su verdadera fuerza, que permite abrirse a la vía misteriosa y salvífica de la Pascua: las heridas que permanecen abiertas y que han sido producidas por el odio feroz e insensato, pueden en cierto modo conformarse a las de Cristo resucitado, a esas heridas que le fueron infligidas y que tiene impresas todavía en su carne. Él las mostró gloriosas a los discípulos la noche de Pascua (cf. Jn 20,20): esas heridas terribles de dolor padecidas en la cruz, transfiguradas por el amor, son fuente de perdón y de paz. Del mismo modo, también el dolor más grande, transformado por el poder salvífico de la cruz… puede ser una semilla de paz para el futuro”.

“La memoria, traspasada por el amor, es capaz de adentrarse por senderos nuevos y sorprendentes, donde las tramas del odio se transforman en proyectos de reconciliación, donde se puede esperar en un futuro mejor para todos…”, concluyó el Papa.