
La Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro, Crédito y Financieras, Fecolfin, solicitó al Ministro de Hacienda explicar con mayor claridad la participación del cooperativismo en la crisis por la compra de cartera, y no generalizar.
El pasado 28 de julio, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, en entrevista radial sobre las empresas intervenidas en el caso de compra y venta de cartera como Estraval, por falta de control de las autoridades del sistema financiero, reiteró que esta compra de cartera se origina en las “cooperativas, fachada” con cobros onerosos y que sabe de problemas en el sector vigilado por la Superintendencia de Economía Solidaria.
“La opinión pública es sensible y estereotipa a un sector tan sólido como el cooperativismo de ahorro y crédito y financieras. Requerimos claridad, prudencia y orientación más que desinformación”, dijo Enrique Valderrama, presidente ejecutivo de Fecolfin.
Y agregó que: “Después de la crisis financiera del siglo pasado… no ha habido un solo siniestro en las cooperativas de ahorro y crédito y financieras en las que Fogacoop haya tenido que intervenir con sus seguros de depósitos… en el sector financiero, vigilado por la Superintendencia Financiera, son muchos… afectando el bolsillo de los colombianos y los recursos de Fogafin”.
A respecto, Fecolfin hace las siguientes aclaraciones:
1.- Que las permanentes declaraciones a la prensa que insisten, de manera generalizada, en que este desfalco financiero obedece al manejo de las “cooperativas fachada ” y Estraval, confunde a la opinión pública que es sensible y desconoce la diferenciación con las cooperativas legalmente constituidas y sujetas a la vigilancia del estado a través de las Superintendencias Financiera y
Solidaria respectivamente, y estereotipa a un sector tan sólido como el cooperativismo, del cual usted ha asegurado en nuestras reuniones que el “Gobierno valora enormemente”.
2.- Que Estraval y otras entidades autorizadas por el gobierno por medio de la legislación de libranzas consagrada en la Ley 1527 del 27 de abril de 2012, que facilita la proliferación de “cooperativas fachada” y sociedades comerciales, son las que han causado este escándalo financiero por falta de control por parte de Supersociedades. Además, es bien conocido que Estraval está integrada por un grupo de personas muy importantes del país, que ofrecía “ atractivas” tasas entre el 17% y 19 %, para atraer a incautos inversionistas, y financiar ese oscuro negocio de las libranzas, que finalmente llega a las entidades vigiladas del sistema financiero. Estraval Se aprovechó del buen nombre y consolidada credibilidad del sector al utilizarlo como fachada.
3.- Que si estas empresas “cooperativas fachada” ya están identificadas e intervenidas ¿por qué no se precisa cuando de generar opinión se trata?
4.- Que después de la crisis financiera del siglo pasado, que arrastró con el cooperativismo colombiano tras el conocido coletazo de los mercados, no ha habido un solo siniestro en las cooperativas de ahorro y crédito y financieras en las que Fogacoop haya tenido que intervenir con sus seguros de depósitos, mientras que en el sector financiero, vigilado por la Superintendencia Financiera, son muchos los escándalos, afectando el bolsillo de los colombianos y los recursos de Fogafin.
Por ello, señor ministro, FECOLFIN le agradece hacer claridad ante los medios de comunicación que generan la opinión pública, que las cooperativas financieras y de ahorro y crédito son sólidas patrimonialmente y cumplen con todos los requisitos fiscales, con la normatividad y la vigilancia tanto de Superintendencia Financiera y Solidaria y que están adscritas al Fondo de Garantías Fogacoop.
Igualmente, Fecolfin considera importante que el ministerio, en su calidad de gobierno, asuma una coordinación adecuada para ejercer el debido control de estas entidades que intervienen en actividades financieras, y no dejar en tela de juicio a las cooperativas, con el consecuente daño reputacional que estos escándalos originan. Y si es del caso, mejorar los recursos asignados a la Supersolidaria para lograr un mayor control en la depuración de esas “cooperativas fachada” que puedan quedar, cuyo objetivo es el enriquecimiento ilícito particular, contrario a la filosofía y esencia del cooperativismo.