Plantean aplicar en Colombia el glufosinato de amonio en vez del glifosato para combatir cultivos ilícitos
–Un herbicida conocido como «glufosinato de amonio», en cambio del «glifosato» que se prohibió por sus efectos dañinos para la salud humana y el medio ambiente, se está planteando en Colombia para combatir vía aérea los cultivos ilícitos.
La iniciativa saltó a la palestra tras la petición que formuló este fin de semana el Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez Neira de que se reactive la aspersión aérea debido a que la erradicación manuel no ha dado el resultado previsto para contener el crecimiento de las siembras de hoja de coca, amapola y marihuana en el territorio colombiano.
Sin embargo, el fiscal no hizo referencia directa al glifosato, el herbicida que se prohibió en octubre de 2015, luego de más de 30 años de uso para exterminar las siembras ilegales.
Según se afirma en medios locales, la Policía Nacional ha venido haciendo estudios experimentales del uso del «glufosinato de amonio», el cual se considera el sustituto más adecuado para el glifosato, debido a su capacidad para controlar «un amplio espectro de malas hierbas».
Pero, qué es el glufosinato de amonio?
La respuesta a este y otros interrogantes, los encontramos en la web https://www.glufosinate-ammonium.com, en la cual, sin embargo, no se hace referencia específica o directa su aplicación para el combate de los cultivos ilícitos, sino que generaliza su uso «para controlar malas hierbas».
Aquí está el ABC del herbicida:
-Es un ingrediente activo de diversos herbicidas no selectivos que fabrica Bayer.
El glufosinato de amonio es un herbicida de gran efectividad, utilizado en 82 países de todo el mundo para controlar malas hierbas en más de 100 cultivos distintos. Garantiza un alto nivel de seguridad del cultivo, ya que solo afecta a la parte de la planta en la que se aplica.
Es efectivo contra una amplia gama de malas hierbas y elimina la necesidad de aplicar varios herbicidas para controlar distintas malas hierbas en un cultivo determinado. Su exclusivo mecanismo de acción hace que sea ideal para utilizarlo en rotación con otros herbicidas, con el fin de evitar que las malas hierbas se vuelvan resistentes.
El glufosinato de amonio se comercializó por primera vez en Europa en 1984. Actualmente está registrado en todo el mundo para su uso en el control de malas hierbas en distintos cultivos, como soja, maíz, colza y algodón, modificados mediante ingeniería genética para ser resistentes al glufosinato de amonio. Como herbicida de amplio espectro, el glufosinato de amonio actúa contra una amplia gama de malas hierbas de hoja ancha y hierbas anuales y perennes. Eso también incluye a malas hierbas difíciles de controlar y resistentes al glifosato, como el amaranto, el lolium, la coniza y la malva.
Su exclusivo mecanismo de acción es una herramienta vital para controlar la resistencia de las malas hierbas, ya que ayuda a mejorar la salud del cultivo, los rendimientos agrícolas y la seguridad alimentaria global cuando se utiliza como parte de un programa integrado de gestión de malas hierbas.
Al contrario de lo que ocurre con productos cuyo mecanismo de acción es sistémico a través de la raíz, este herbicida puede tratar las nuevas ramas que salen de las raíces de un árbol (retoños) de forma selectiva, sin dañar al árbol o a la cepa, controlando al mismo tiempo las malas hierbas. Esto es de gran importancia para cultivos como vid, frutos secos, frutas de hueso o aceitunas.
¿Supone el glufosinato de amonio un riesgo para la salud?
El glufosinato de amonio lleva 30 años como producto de preferencia de los agricultores, en más de 80 países. Durante este período ha sido evaluado de forma periódica por organismos normativos independientes de todo el mundo, que han certificado que su uso es seguro cuando se utiliza según las instrucciones de la etiqueta. Bayer patrocina varias iniciativas de tutela de productos en las que se imparten a los agricultores instrucciones sobre cómo utilizar correctamente el producto.
¿Es tóxico el glufosinato de amonio? En caso afirmativo, ¿es seguro utilizarlo?
En la Unión Europea, el glufosinato de amonio se clasifica como potencialmente tóxico para la reproducción humana, según estudios en laboratorio (por ejemplo, en ratas) a dosis que son imposibles de reproducir en unas condiciones de uso reales y responsables. El glufosinato de amonio no está clasificado como carcinógeno ni como disruptor endocrino.
El glufosinato de amonio lleva 30 años utilizándose de forma segura, en más de 100 cultivos y más de 80 países de todo el mundo; hasta la fecha, no se conocen casos de daños en seres humanos cuando se aplica correctamente según las instrucciones de la etiqueta. Esto refleja, en primer lugar, que la dosis estipulada es mucho menor que los umbrales de seguridad correspondientes, con lo que se garantiza un amplio margen de seguridad para los trabajadores y otras personas que puedan estar cerca de la explotación agrícola durante la aplicación y después de esta. En segundo lugar, también refleja que se utilizan otras medidas para reducir la exposición, medidas que van desde formación sobre cómo aplicar el producto –según las condiciones del terreno y climatológicas específicas de la explotación agrícola– hasta el uso de tecnología adecuada.
Lo que es más, los residuos de glufosinato de amonio en los alimentos, de estar presentes, se encuentran a niveles tan bajos que, para superar el límite del umbral toxicológico de seguridad, una persona promedio tendría que consumir más de 250 manzanas en un mismo día.
¿Se considera que el glufosinato de amonio es un disruptor endocrino? ¿Puede causar cáncer?
Según la información y los estudios existentes, no hay evidencia de que el glufosinato de amonio sea un disruptor endocrino. Además, no está clasificado como carcinógeno. Se trata de un herbicida seguro para el consumidor, el operador y el medio ambiente, siempre que se use según las instrucciones de la etiqueta.
¿Es tóxico el glufosinato de amonio? En caso afirmativo, ¿es seguro utilizarlo?
En la Unión Europea, el glufosinato de amonio se clasifica como potencialmente tóxico para la reproducción humana, según estudios en laboratorio (por ejemplo, en ratas) a dosis que son imposibles de reproducir en unas condiciones de uso reales y responsables. El glufosinato de amonio no está clasificado como carcinógeno ni como disruptor endocrino.
El glufosinato de amonio lleva 30 años utilizándose de forma segura, en más de 100 cultivos y más de 80 países de todo el mundo; hasta la fecha, no se conocen casos de daños en seres humanos cuando se aplica correctamente según las instrucciones de la etiqueta. Esto refleja, en primer lugar, que la dosis estipulada es mucho menor que los umbrales de seguridad correspondientes, con lo que se garantiza un amplio margen de seguridad para los trabajadores y otras personas que puedan estar cerca de la explotación agrícola durante la aplicación y después de esta. En segundo lugar, también refleja que se utilizan otras medidas para reducir la exposición, medidas que van desde formación sobre cómo aplicar el producto –según las condiciones del terreno y climatológicas específicas de la explotación agrícola– hasta el uso de tecnología adecuada.
Lo que es más, los residuos de glufosinato de amonio en los alimentos, de estar presentes, se encuentran a niveles tan bajos que, para superar el límite del umbral toxicológico de seguridad, una persona promedio tendría que consumir más de 250 manzanas en un mismo día.
¿Quedan restos de glufosinato de amonio en los alimentos?
La exposición de los consumidores a los residuos de glufosinato de amonio a través de los alimentos se calcula basándose en los resultados de las pruebas de residuos sobre el terreno llevados a cabo suponiendo el peor escenario posible, incluyendo las frecuencias de aplicación más altas autorizadas y los intervalos de aplicación anterior a la cosecha más cortos permitidos. Basándose en esas pruebas, los restos de glufosinato de amonio que puedan quedar en los cultivos y que un ser humano puede ingerir directamente o indirectamente –como resultado de consumir carne y leche de animales que se han alimentado de esos cultivos– están limitados a niveles más estrictos que los umbrales definidos para la seguridad toxicológica y, por lo tanto, no suponen un riesgo para la salud. Por ejemplo: para superar el límite del umbral toxicológico de seguridad, una persona tendría que consumir más de 250 manzanas en un mismo día.
¿Es seguro el glufosinato de amonio para el medio ambiente?
Durante los últimos treinta años, la seguridad del glufosinato de amonio para el medio ambiente se ha examinado rigurosamente mediante extensas pruebas. Cuando se siguen las instrucciones de la etiqueta, su uso es seguro. Este herbicida no tiene una actividad significativa en el sustrato y rápidamente se degrada por la acción de los microorganismos, con lo que el riesgo de contaminación del agua es muy improbable. Es también muy improbable el riesgo para pájaros, abejas, organismos acuáticos, lombrices y otros seres vivos presentes en la tierra, siempre y cuando el producto se utilice según las instrucciones de la etiqueta.
¿Qué pruebas se realizan en los herbicidas, incluido el glufosinato de amonio, para comprobar su seguridad durante la fase de desarrollo del producto?
Para que se permita la comercialización de un herbicida, el fabricante tiene que realizar una exhaustiva evaluación de seguridad. Se trata de un proceso largo y complejo que conlleva muchas pruebas y muchos ensayos sobre el terreno. Si un producto químico resulta eficaz para el control de malas hierbas, a continuación se examina si es seguro para los seres humanos, los animales y el medio ambiente. Las pruebas toxicológicas y las evaluaciones medioambientales examinan cualquier riesgo potencial para la salud, así como los efectos del producto sobre el sustrato, el agua y el aire. Sobre el terreno, se realizan ensayos controlados, en condiciones cercanas a la realidad de una explotación agraria. En ellos se tienen en cuenta los peores niveles de exposición posibles, con el fin de establecer unos amplios márgenes de seguridad. Todos los datos obtenidos se presentan a las autoridades reguladoras correspondientes, quienes revisan los hallazgos y toman una decisión relativa a la autorización del producto. Esta decisión se basa en un completo análisis científico revisado entre pares.
¿Cuál es el estado actual de registro del glufosinato de amonio en la UE?
El registro actual del glufosinato de amonio en la UE es válido hasta el 31 de julio de 2018. Bayer opina que existen argumentos sólidos para la renovación del glufosinato de amonio. Bayer CropScience trabaja activamente para demostrar que, en Europa, la exposición de operarios, trabajadores y otras personas que estén cerca del cultivo es insignificante, siempre que se sigan las instrucciones de la etiqueta. Bayer también cree que existe una clara necesidad de mantener la posibilidad de usar GA en Europa, ya que se trata del único herbicida no selectivo que es posible utilizar en rotación con el glifosato para evitar o controlar la aparición de resistencia en las malas hierbas.
¿Se menciona el glufosinato de amonio en la lista de candidatos para la sustitución en Europa?
El glufosinato de amonio se menciona en la lista de candidatos para la sustitución publicada por la Comisión Europea en el reglamento 1107/2009 de enero del 2015. La lista no cuestiona la seguridad de la sustancia activa, que ya ha pasado los estrictos criterios de evaluación de la UE y se ha autorizado por su uso seguro. Estar en esa lista significa que los productos que contienen glufosinato de amonio tendrán que pasar una evaluación comparativa en los Estados Miembros, es decir, que se los comparará con soluciones alternativas adecuadas (químicas y no químicas) que ya están disponibles para los agricultores. Si no existen alternativas significativamente más seguras, o si la sustitución puede suponer consecuencias inaceptables, el producto se volverá a autorizar. La lista no se aplicará a las solicitudes para la autorización de productos fitosanitarios presentados antes del 1 de agosto de 2015.