–Los sectores más críticos frente a la Reforma Tributaria Integral presentada por el gobierno al Congreso de la República son Camacol y Fenalco. El primero afirma que la enmienda «acaba la construcción de vivienda de interés social» y el segundo rechaza impuesto a las bebidas azucaradas y el «Monotributo» a tenderos, advirtiendo que entre los dos afectarán duramente el empleo.
Entre tanto, los gremios agropecuarios celebraron exención del Iva para insumos. Sin embargo, expresaron preocupación por el Monotributo, pues dicen que en principio no afecta a los productores y ganaderos en general, pero puede terminar perjudicándolos.
A su turno, los industriales, representados en la Andi, afirmaron que la reforma tributaria tiene una buena estructura pero tiene unas tarifas demasiado altas.
El debate apena empieza y se intensificará en la misma medida en que se vaya decantando el contenido del proyecto radicado en el Congreso por el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien por supuesto, sigue defendiendo no solo su conveniencia, sino también sus bondades.
La Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, afirmó que la eliminación de beneficios tributarios para los constructores en proyectos de viviendas de interés social pone en riesgo la distribución de subsidios.
“No es que se construya menos o que se reduzca un porcentaje, es que definitivamente se acaba la construcción de vivienda de interés social”, expresó Sandra Forero, presidenta de Camacol, entidad que agremia a nivel nacional las empresas y personas naturales relacionadas con la cadena de la Construcción.
Al efecto señaló que el sector edificador comparte el objetivo de contar con un sistema tributario moderno y que incentive la inversión.
«Es evidente que la estabilidad macroeconómica depende de unas finanzas públicas sanas y de un contexto de sostenibilidad fiscal en el mediano plazo, reconocemos que el país debe preservar su grado de inversión e incentivar un entorno favorable para las iniciativas de las empresas locales», precisó.
Sin embargo, subrayó que como sector edificador debemos advertir que algunos puntos abordados en el texto de Proyecto de Reforma Tributaria presentado por el Gobierno ante el Congreso de la República, incluyen cambios y medidas que podrían afectar la dinámica del sector constructor e impactar la economía del país.
Una de las medidas sobre la que queremos llamar la atención–dijo– es la eliminación de la exención del impuesto de renta derivada de la enajenación de Vivienda de Interés Social (VIS).
Agregó que “eliminar este beneficio haría nula la posibilidad de ofertar nuevos proyectos de vivienda social y afectaría profundamente la ejecución de los programas de política pública, caso en el cual 230 mil subsidios estarían en riesgo de perderse. Esto corresponde al 77% de los recursos que ha dispuesto el Gobierno para fortalecer la política integral de vivienda.”
Eliminar está exención sin tener en cuenta el carácter meritorio de la vivienda como bien social, sus positivas externalidades y los efectos redistributivos sobre la población, sería, además de un retroceso para el país en materia social y económica, una contradicción con la política de vivienda y los avances de los últimos años, dijo y concluyó:
Lo anterior sumado a que hoy en día la vivienda social mueve inversiones anuales por $4.8 billones de los hogares de menores ingresos (0.6% del PIB), y su construcción genera cerca de 337 mil empleos al año.
Entre tanto, Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, cuestionó el impuesto a las bebidas azucaradas (gaseosas, tés y jugos), el incremento del impuesto a los cigarrillos, el llamado «Monotributo», que grava a los tenderos y el alza del IVA.
Es necesario un impuesto adicional para las bebidas azucaradas? se preguntó y respondió: No es sensato un impuesto adicional a estos productos. Además agregó que los tenderos serán los más perjudicados.
El 65% de las tiendas venden menos de $200.000 diarios dijo y añadió que con cerca del 33% se afectaría el ingreso a tenderos con impuesto a bebidas azucaradas.
Frente al argumento del ministro de hacienda, afirmó: Bebidas azucaradas solo aportan un 2.5% del total de las calorías consumidas de un colombiano.
Con impuesto ¿Cuántos empleos se perderán en Colombia si más del 94% de las tiendas de barrio ofrece bebidas azucaradas?, preguntó.
Adicionalmente cuestionó el impuesto a los cigarrillos por cajetilla, que subirá de $700 a $2100. El mercado se llenará de contrabando, afectando ingresos para salud de departamentos, complementó.
La Asociación Nacional de Instituciones Financieras, ANIF, señaló que la reforma se presentó de forma tardía.
“Difícil haber pensado en los últimos ocho años un peor momento para estar discutiendo en el Congreso de la República una reforma tributaria que toca en el corazón de los consumidores a través del IVA”, indicó Sergio Clavijo, presidente de la organización.
Por su parte, el gremio de la telefonía móvil pidió que se elimine el impuesto del 4% para el consumo de datos.
“Nada saca una persona con tener un equipo si no puede acceder a los datos o a las llamadas porque salen muy caros los planes”, señaló Nancy Patricia Gutiérrez, presidenta de Asomóvil.
Sin embargo, en líneas generales, los gremios consideran la necesidad de socializar la reforma, reconociendo que en la mayoría de artículos se tratan aspectos positivos y necesarios.
