
Cientos de comerciantes del municipio de Mocoa aseguran que las pérdidas que dejó la tragedia son millonarias, por lo que piden ayuda a las autoridades para volver a empezar sus negocios que quedaron totalmente destruidos por la fuerte avalancha.
Por ejemplo, esta el caso de Olga Lucía Restrepo, quien hasta el viernes tenía un restaurante que había construido con esfuerzo y sacrificio, pero que la fuerza de la naturaleza convirtió en escombros.
«Tuvimos unas pérdidas enormes, se perdió la cocina y, aparte de eso, perdí mi casa que estaba ubicada a pocas cuadras de aquí», indicó la señora Restrepo.
La misma situación ocurrió en la principal estación de gasolina de Mocoa, en la que hasta la semana pasada, los vehículos tenían que hacer fila para poder estacionar, pero la violencia de las aguas del río Mocoa convirtió en un inmenso lodazal.
