En debate de control político, el Concejal Hollman Morris demostró, con pruebas en mano, la grave crisis de salud pública en Bogotá. Tras el debate el secretario de salud, Luis Gonzalo Morales, reconoció la crisis de desnutrición en niños que se presenta en Bogotá.
Uno de los indicadores que llamó la atención es el deterioro de la situación nutricional de los niños menores de 5 años, con cuatro muertes de menores por desnutrición en 2016, un aumento en la tendencia de nacimientos con bajo peso, y de desnutrición en menores de cinco años.
El cierre de 51 comedores comunitarios de los 150 que había dejado funcionando la Bogotá Humana podría agravar la situación, alertó el Concejal. En ocasiones anteriores cuando se cerraba un comedor era reemplazado por el programa de bonos canjeables por alimentos, en esta oportunidad no fue sustituido. Además, aseguró que “con estas medidas el estado nutricional de los niños y la pobreza de las poblaciones más vulnerables será cada día más crítico. La alcaldía de Peñalosa está llevando a un estallido social a Bogotá.”
A esto se suma el aumento de los índices de pobreza multidimensional en el año 2016 con 98 mil personas más que cayeron en esta situación.
Además, el Concejal por el Movimiento Progresistas cuestionó la reducción de 108 camas pediátricas en los servicios de salud pública de Bogotá, una medida que aseguró afecta a la población más vulnerable de la ciudad que tiene que hacer grandes desplazamientos para recibir atención médica.
Esta medida se suma a una serie de recortes en programas orientados a las personas más vulnerables de la ciudad como la reducción de subsidios de transporte de las personas en condición de discapacidad, reducción de bonos canjeables por alimentos, y cierres de unidades pediátricas en el Hospital Simón Bolívar, Hospital de Engativá y el Hospital de Kennedy, otra medida de crea barreras geográficas de acceso.


