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Salud: hoy se conmemora el Día Mundial del Linfoma

Mucho se ha hablado del Linfoma No Hodgkin en los últimos días, y esto ha generado una serie de confusiones frente a otro tipo de linfoma, cuyo nombre es muy parecido: el Linfoma de Hodgkin.

Ambos linfomas se comportan, se propagan y responden al tratamiento de manera diferente. El Linfoma No Hodgkin es una enfermedad en la cual se forman células cancerosas dentro del sistema linfático y empiezan a crecer de forma descontrolada, 4 puede ser de crecimiento lento o de crecimiento rápido.

El linfoma de crecimiento lento tiende a crecer y diseminarse de forma lenta, y presenta pocos signos y síntomas. El linfoma de crecimiento rápido crece y se disemina velozmente, y sus signos y síntomas a veces son graves. 5 A diferencia de éste, el Linfoma de Hodgkin es un cáncer del sistema linfático, que forma parte del sistema inmunitario, 6 en el cual las células crecen de manera anormal y se pueden esparcir más allá del sistema linfático. A medida que el Linfoma de Hodgkin avanza, compromete la capacidad del cuerpo de luchar contra una infección.

Factores de riesgo
Dentro de las características que aumentan la probabilidad de que una persona padezca de Linfoma No Hodgkin se encuentran:
? La exposición a ciertos químicos como el benceno, o a ciertos herbicidas e insecticidas.
? Estar en tratamiento con medicamentos para la artritis reumatoide, como el metotrexato, o los inhibidores de necrosis tumoral.
? La exposición a la radiación.
? Tener un sistema inmunitario debilitado, por enfermedades como el VIH, o por trasplante de órganos.
Padecer de enfermedades autoinmunes como el lupus, enfermedad de Sjogrens, enfermedad celiaca, entre otras.

Por el contrario los factores de riesgo de sufrir Linfoma Hodgkin están más enfocados en la edad, ya que las personas más propensas a desarrollarlo son quienes tienen entre 15 a 40 años y los mayores de 55 años. Además, los hombres poseen una probabilidad ligeramente mayor de presentar esta enfermedad, al igual que los hermanos y hermanas de las personas con esta patología. Otra característica que aumenta el riesgo es la exposición al virus de Epstein-Barr, el cual causa mononucleosis infecciosa.

Entre los principales indicios que una persona puede manifestar cuando presenta Linfoma No Hodgkin están:
? Hinchazón en los ganglios linfáticos del cuello, la axila, la ingle o el estómago.
? Fiebre sin razón conocida.
? Sudores nocturnos que se repiten.
? Sensación de mucho cansancio.
? Pérdida de peso sin razón conocida.
? Sarpullido o picazón en la piel.
? Dolor en el pecho, el abdomen o los huesos sin razón conocida.

Cuando se presentan al mismo tiempo fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso, este grupo de signos se llama síntomas B. No obstante, las personas que padecen Linfoma Hodgkin pueden desarrollar los siguientes síntomas:

? Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos en el cuello, las axilas o la ingle.
? Fatiga persistente.
? Fiebre y escalofríos.
? Sudoraciones nocturnas.
? Pérdida de peso sin causa aparente: tanto como un 10 por ciento o más del peso corporal.
? Pérdida de apetito.
? Picazón.
? Aumento de sensibilidad a los efectos del alcohol o dolor en los ganglios linfáticos después de beber alcohol.

Tratamiento
Los procedimientos para tratar el Linfoma No Hodgkin están dados según el tipo, la extensión y el crecimiento del linfoma, dependiendo de esto se decide qué tratamiento o qué combinación de tratamientos es la mejor para cada linfoma. Entre los tratamientos están:

? Quimioterapia.
? Radioterapia.
? Terapia dirigida.
? Inmunoterapia.
? Trasplante de células madres.
? Cirugía (en pocos casos) 11.

De manera diferente, los tratamientos para el Linfoma Hodgkin son más específicos. Entre ellos se encuentran:
? Quimioterapia combinada
? Quimioterapia combinada con radioterapia dirigida a las partes del cuerpo que tienen cáncer.
? Radioterapia sola dirigida a las partes del cuerpo que tienen cáncer o al campo de manto
(cuello, pecho y axilas).
? Terapia biológica dirigida
? Inmunoterapia
? Trasplante de células madre 12

Supervivencia
La tasa de supervivencia de cinco años para las personas que padecen Linfoma No Hodgkin es de 70%, 13 mientras que para el Linfoma Hodgkin es del 86%. 14 Estos dos tipos de linfoma tienen tratamientos y pronósticos diferentes, de ahí la importancia de identificar cuál es el que presenta el paciente. Para ello, es indispensable acudir al especialista médico quien mediante pruebas y exámenes determine con certeza el grado en el que se
encuentra la enfermedad para proceder al tratamiento.