Política

Obispos piden a los colombianos rechazar a los corruptos y elegir a quienes les duela la realidad del país

–En un mensaje con motivo de las próximas elecciones para Congreso y presidencia de la República, los Obispos exhortaron a los colombianos a votar para acabar la corrupción y elegir a quienes les duela la realidad del país.

El escrito titulado «Construir juntos un país que sea patria y casa de todos», los jerarcas de la Iglesia Católica hacen énfasis en siete puntos, como fudamento para ejercer un voto responsable, libre y consciente, así:

-Derrotar la indiferencia e involucrarse en el proceso electoral.
-Acabar con la corrupción y reforzar con el voto el comportamiento ético.
-Exigir campañas transparentes y que favorezcan la unidad.
-Analizar la trayectoria y propuestas de los candidatos.
-Pensar en las necesidades más urgentes del país.
-Elegir a quienes les duela la realidad de los colombianos
-Asegurar el país sobre valores fundamentales y proteger la institucionalidad

El texto integral del mensaje de los obispos es el siguiente:

CONSTRUIR JUNTOS UN PAÍS QUE SEA PATRIA Y CASA PARA TODOS

Los obispos católicos de Colombia, como ciudadanos y como pastores,
consideramos que los comicios que tendrán lugar en el primer semestre de 2018
son una oportunidad para dar juntos “un nuevo paso” hacia la construcción de un
país que sea patria y casa para todos, recordando que Colombia necesita la
participación de todos para abrirse al futuro con esperanza.

Proponemos a los fieles católicos y a todas las personas de buena voluntad
algunos criterios y fundamentos para un voto responsable, libre y consciente.

1. Involucrémonos en el proceso electoral, derrotemos la indiferencia y
comprometámonos. El voto es un derecho inalienable y un deber
fundamental. Hay que acabar con el alto abstencionismo que históricamente
ha caracterizado nuestras elecciones; ninguno debería privarse de votar. La
Iglesia católica no tiene ni avala un partido político o un determinado
candidato, pero sí invita a sus fieles y, en general, a todos los ciudadanos, a
involucrarse en la política con la participación en el debate democrático con
seriedad y responsabilidad.

2. Reforcemos con el voto el comportamiento ético de nuestra sociedad y
acabemos con la corrupción. Es inmoral e ilegal comprar y vender votos
por dinero, regalos o puestos, pues esta práctica no sólo vicia el mismo
proceso democrático, sino que atenta contra la dignidad de la persona y el
desarrollo integral de todos. No sigamos permitiendo delitos como el fraude
en la inscripción de cédulas, la suplantación, la financiación corrupta de
campañas y la alteración de los resultados en las urnas.

3. Exijamos campañas transparentes y que favorezcan la unidad. Tenemos
que lograr que las próximas elecciones y el debate que las precede no generen
mayor polarización, y en cambio promuevan el respeto, el diálogo y la
creatividad política que necesita el país en este momento. Pensemos en el
bien común; superemos peleas, insultos, fanatismos, mentiras e irrespetos que
provocan más división y violencia. Las campañas políticas que se sustentan
en intereses particulares, que se financian ilícitamente o que derrochan
injustamente el dinero atentan contra la democracia y generan confusión en el
electorado.

4. Analicemos cuidadosamente la trayectoria y las propuestas de los
candidatos. Para dar nuestro voto responsablemente, tenemos que llegar a la
convicción moral de que la persona, el proyecto político y el equipo de
trabajo que se eligen aportarán realmente al bienestar de todos los
colombianos.

5. Pensemos en las necesidades más urgentes de nuestra nación.
Consideremos bien las problemáticas y las posibilidades que tiene el país,
para poder examinar y elegir adecuadamente a los candidatos que logren
poner en marcha soluciones de fondo. No nos dejemos llevar simplemente
por propuestas populistas, por simpatías y antipatías o por intereses
particulares.

6. Elijamos a quienes les duela la realidad de los colombianos. Colombia
necesita ser gobernada por personas íntegras, honestas, dignas, competentes,
capaces de vencer la corrupción y la violencia, que se preocupen por la
salvaguarda de la casa común. Debemos elegir a quienes quieran afrontar las
situaciones de injusticia, enfermedad, drogadicción, desempleo y falta de
oportunidades que está padeciendo el país en las ciudades y en los campos; a
quienes estén decididos a comprometerse con los más pobres y puedan poner
su mirada en todos aquellos que son excluidos y marginados.

7. Aseguremos el país sobre valores fundamentales y protejamos su
institucionalidad. Debemos afrontar, con claridad y determinación, la
colonización ideológica de opciones políticas y legislativas que contradicen
valores fundamentales y principios antropológicos y éticos arraigados en la
naturaleza del ser humano

Apoyemos con nuestro voto, siguiendo la enseñanza de la Iglesia, a quienes
defiendan la dignidad de la persona, la vida
en todas sus etapas, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y
mujer, el derecho primario de los padres en la educación de sus hijos, la
libertad religiosa y las instituciones democráticas.
Valoramos el servicio de quienes están dispuestos a asumir los cargos
públicos animados por el anhelo de hacer el bien a todos.

Invitamos a los políticos católicos a participar en el proceso democrático con
la conciencia de que la política es una alta forma de caridad que implica afrontar
retos de gran magnitud y de que deben hacerla iluminados con la luz del
Evangelio y desde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
Pedimos a todos los candidatos que lideren la marcha de la ciudadanía hacia
una democracia madura y participativa, así como a la consolidación de la justicia,
de la unidad y de la paz anheladas por nuestro pueblo.

Los corazones jóvenes se estimulan ante desafíos grandes. En este momento
crucial de nuestra historia llamamos especialmente a los jóvenes a participar
activamente en los procesos electorales, pues ellos tienen el potencial necesario
para construir la nación que soñamos.

Conscientes de que la dimensión espiritual es necesaria para la construcción
integral de una nación, oremos todos a Dios para que nos dé la lucidez y la
responsabilidad para elegir a nuestros próximos gobernantes.