
“No tenemos más transporte y el puente se cayó”, dice Steven mientras se cuelga de una polea y un lazo a un cable, para suspenderse a más de 600 metros de altura.
Se trata de un grupo de 7 niños integrantes de las 20 familias incomunicadas, a merced de un camino de herradura que se encuentra colapsado por deslizamientos de tierra.
Por ahora los niños de la vereda están recibiendo clases en un pequeño cuarto de una finca, que funciona como salón improvisado.
A la hora del descanso, los menores cambian sus zapatos por botas de caucho y salen a jugar con las vacas. “Queremos que el Gobierno nos construya la escuela y que nos devuelvan nuestros útiles escolares que quedaron tapados”, pide Diego Vega, uno de los niños.
Por su parte César Rey, secretario de Infraestructura de Acacías, dijo que “se está haciendo la valoración por un equipo de especialistas, si es viable hacer la reconstrucción de este puente o si definitivamente la solución más viable es hacer la construcción de un puente nuevo”.
Las 20 familias afectadas esperan una solución inmediata.