Denuncian que al menos 395 personas se habrían colado en la vacunación contra el Covid-19 en Bogotá
En las últimas horas se desató lo que podría ser un escándalo de grandes proporciones frente al Plan Nacional de Vacunación, luego de conocerse versiones que afirman que entre los vacunados contra el Covid-19 en Bogotá, se habrían colado alrededor de 395 personas quienes no serían personal de salud de primera línea ni tampoco adultos mayores.
Según las denuncias de la Superintendencia de Salud, se trataría de personal que labora en las Subredes de la Secretaría de Salud y que habrían aprovechado de sus cargos para manipular los listados y lograr incluirse en los esquemas de vacunación.
La SuperSalud aseguró que 395 personas, entre las que se incluyen encargados del conmutador, personal administrativo, de gerencia y contratación, se habrían saltado la lista de priorización y habrían recibido los biológicos contra el Covid-19.
#Comunicado ??| Supersalud revela hallazgos por presuntos incumplimientos.
?En auditoría a la @SubRedNorte de Bogotá se identificaron 9 hallazgos y detectaron 395 personas que fueron vacunadas en etapa que no les correspondía, como la politóloga. pic.twitter.com/ICSXWMFYYX
— Supersalud (@Supersalud) March 23, 2021
La Superintendencia encontró que de esos 395 vacunados de la Subred Norte, 142 corresponden a personal administrativo de la Subred y otros 253 a personas que -como era el caso de la politóloga- hacían parte del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC).
Del primer grupo de 142, se evidenció que pertenecían a áreas administrativas tales como gerencia, contratación, calidad, conmutador, dirección financiera, control interno disciplinario, gestión ambiental, gestión documental, activos fijos y la Oficina de Participación Comunitaria y de Servicio al Ciudadano, entre otros.
De acuerdo con la auditoría, la Subred no realizó una adecuada priorización del personal de salud en la primera etapa de vacunación conforme con los criterios de priorización establecidos en el numeral 7.1.1. del artículo 7 del decreto 109, de 29 de enero de este año, expedido por el Ministerio de Salud.
Según esa norma, en esta primera etapa “se vacunará de forma progresiva al personal cuya actividad principal está involucrada con la atención de pacientes que tienen diagnóstico confirmado de Covid-19 y en consecuencia se encuentran en una exposición permanente, intensa y directa al virus…”.
Según los reportes de la propia Subred, al menos 16 de estas personas fueron inoculadas el primer día de la vacunación en Bogotá, es decir el 18 de febrero.
Rueda de prensa: Hallazgos en vacunación https://t.co/KB6KeWVNRv
— Supersalud (@Supersalud) March 23, 2021
Estos son los otros hallazgos encontrados en la Subred Norte al momento de la visita de la Supersalud:
– La Subred no contaba con la autoevaluación para la renovación de habilitación del servicio de vacunación, y este se encuentra vencido desde el 25 de noviembre de 2020. Así mismo, la Subred dispone de puntos adicionales de vacunación contra el Covid-19 sobre los que no han realizado el registro de habilitación transitoria.
– La Subred no contaba con talento humano destinado exclusivamente para la vacunación Covid-19, ni certificación que acredite el entrenamiento para la aplicación de la vacuna. Además, parte del personal de vacunación no contaba con contratación vigente.
– Dentro del plan de acción formulado por la Subred Norte no cuenta con un plan de acción para vacunación Covid-19 documentado, ni se evidenció lo relacionado con la microplaneación del proceso, en aspectos como actividades, responsables, tiempo y recursos, objetivos, estrategias, actividades y responsables, entre otros.
– No cuenta con un proceso definido para el agendamiento de vacunación contra el Covid-19.
– No cuenta con protocolo y ruta definida para el manejo y disposición de residuos provenientes de la vacunación contra Covid-19.
– No cuenta con un protocolo que defina el monitoreo permanente de las condiciones de almacenamiento, custodia y traslado de las vacunas, ni cuenta con contrato vigente para la calibración de los equipos.
– No cuenta con protocolo, ni ruta para el manejo de los eventos adversos derivados de la vacunación.
– Presenta deficiencias en la calidad de la información que sustenta los datos reportados de la población vacunada.

