Panorama Nacional Política Tema del Día

Petro radicó proyecto que crea el Ministerio de la Igualdad y Equidad y en este marco defendió la Reforma Tributaria

–Basando su intervención en un mural que adorna el techo del llamado Salón de la Constitución del Capitolio, porque precisamente registra la firma de la Constitución de 1986 en el que no aparecen mujeres, tan solo quizá una monja relegada, y haciendo énfasis en que Colombia es uno de los países mas desiguales del mundo, el presidente Gustavo Petro, junto con la vicepresidenta Francia Márquez, radicó este martes en el Senado el proyecto de ley que crea el Ministerio de la Igualdad y la Equidad, promesa de campaña.

El mural de la desigualdad, según Petro

El mandatario afirmo que el proyecto de ley busca crear una institucionalidad para la igualdad; busca poner en el centro del debate del Congreso, en sus diferentes facciones políticas, el concepto de la igualdad”.

“Este Ministerio, que no es más que una institución abstracta, tiene que dar paso a una realidad que es diferente: tiene que ser un instrumento permanente para que, en los debates de la administración, del Congreso y de la sociedad no se olvide la palabra igualdad, sino que al contrario esté en el centro del debate”, puntualizó Petro.

Al efecto se preguntó por qué el tema de la igualdad es tan silenciado de la discusión pública de Colombia y se respondió: «Porque las relaciones de poder se han construido así en esta sociedad» y advirtió: «Sin igualdad no hay paz total; sin dignidad para todos y todas no hay paz total”.

Advirtió que la igualdad que se busca es la de la mujer en la sociedad colombiana, y consideró esta como una primera gran tarea. “Igualdad no solo desde el punto de vista económico, desde los salarios, o desde el punto de vista étnico y social, es igualdad integral del hombre y de la mujer en la sociedad colombiana”, dijo.

El Presidente Petro reiteró que la única posibilidad de paz, de nación, de futuro, de prosperar como sociedad, incluso, en los términos ortodoxos de la economía de crecer económicamente, es con la construcción de la paz total.

“Este Ministerio, que no es más que una institución abstracta, tiene que dar paso a una realidad que es diferente: tiene que ser un instrumento permanente para que, en los debates de la administración, del Congreso y de la sociedad no se olvide la palabra igualdad, sino que al contrario esté en el centro del debate”, puntualizó.

Petro afirmó que está convencido que, si se da un paso adelante en el tema de la igualdad, si se reduce el índice GINY, que la mide, y la población se siente que más reconocida, con mayor equidad, con mayor poder otorgado al excluido, “la opción de la paz se vuelve real”.

“La posibilidad de ser una sociedad moderna es cierta; la posibilidad de construir una democracia multicolor se puede tocar con las manos; la posibilidad de Colombia como potencia mundial de la vida deja de ser discurso y retórica y pasa a ser realidad tocable, rentable acariciable, de todos los días, de todos los meses, y todos los años. Es el objetivo de este proyecto de ley”, remarcó.

Complementó afirmando que la igualdad es una respuesta a la violencia, a la crisis de los derechos y libertades. Para ello hay que dar más y más igualdad.

Petro defendió las reformas que plantea el Gobierno del Cambio, como la tributaria y la agraria y consideró un exabruto la propuesta que hiciera hace año y medio un Ministro de Hacienda de imponer impuestos para los más pobres, «y por ello estalló la sociedad», advirtió.

«Lo correcto es que los impuestos vayan a los más ricos, porque eso genera mayor riqueza, mayor igualdad, y eso soluciona el principal problema de Colombia: la desigualdad”, precisó y añadió:

“Cómo se puede pensar en reformas tributarias que busquen generar igualdad. Pareciera un pecado, un exabrupto, algo que ni siquiera debería ser mencionado en la discusión política”.

Dijo, además, que “se ha dado por pensar que la prosperidad de las sociedades, que el crecimiento económico, como llaman los economistas —su religión— está aislado del tema de la igualdad. Esta mañana, se proponía, ¿cierto? cómo van a aprobar una reforma tributaria que busca igualdad, en una de las sociedades más desiguales del mundo, la sociedad colombiana, en la región más desigual del mundo, América Latina”, puntualizó.

Igualmente recalcó que el primer objetivo de la reforma tributaria, antes que conseguir recursos para el Estado, es la igualdad.

Y, para finalizar, como un símbolo de este cambio, propuso pintar un mural diferente al de este salón, que recreó la Carta Magna de 1886, y no la de 1991.

“Buscamos en cierta forma no digo borrar este mural, porque nosotros no borramos murales, pero ojalá se pinte otro mural en otro salón, muy diferente a este, que permita que el congreso de la República también sea un recinto de la igualdad”, puntualizó.

Francia Márquez, quien precisamente ocupará el nuevo Ministerio de la Igualdad y la Equidad, una vez sea aprobado por el Congreso, afirmó en el acto que «hoy es un día muy especial, es un día histórico, porque «el estado abre sus puertas para garantizar igualdad a los que históricamente han estado excluidos y marginados».

Señaló que «la igualdad como un valor esencial, sin duda, es lo que nos va permitir avanzar en ese camino hacia la Paz Total».

Advirtió que «la Constitución reconoce en su artículo 13 el derecho fundamental a la igualdad y sin embargo tristemente somos de las naciones más desiguales e inequitativas que habitan este planeta».

Añadió que por ello «el gobierno del cambio busca garantizar los derechos a quienes nunca los han tenido y a las mujeres para quienes hoy la igualdad no es un factor que brinde protección».

«También, subrayó, debe haber igualdad para sectores Lgbti, quienes viven en una sociedad que los violenta por sentir diferente y permitir al campesino el acceso al territorio».

Además, dijo, «tiene que ser para la juventud que se siente abandonada y que salió a las calles el año pasado a reclamar acceso a la educación y garantías».

Finalmente habló de «vivir sabroso» y sostuvo que ello no es vivir en vagancia sino que la gente viva sin miedo, que tenga un empleo digno, que cuando las mujeres trabajen nuestro trabajo sea remunerado en igualdad al de los hombres».