Economía

Papa Francisco: El mundo necesita urgentemente “una economía diferente, que haga vida y no mate, que incluya y que no excluya”

–El Papa Francisco advirtió este viernes al mundo empresarial “no olvidar nunca que todas nuestras capacidades, incluido el éxito en los negocios, son dones de Dios y deben orientarse claramente al desarrollo de los demás y a la eliminación de la pobreza”.

En este contexto, el pontífice dijo a los empresarios que el mundo necesita urgentemente “una economía diferente, que haga vida y no mate, que incluya y que no excluya”.

Los pronunciamientos los hizo Francisco en la audiencia que concedió a los participantes en el 27º Congreso Mundial de la Unión Internacional Cristiana de Empresarios, UNIAPAC, un encuentro internacional para líderes empresariales que se celebra en el Vaticano bajo el título “El valor de cambiar, crear una nueva economía para el bien común”.

El Papa Francisco aseguró que los empresarios están llamados a “actuar como fermento para que el desarrollo llegue a todas las personas, pero especialmente a las más marginadas y necesitadas, para que la economía pueda contribuir siempre al crecimiento humano integral”.

Además señaló «estamos llamados a ser creativos para hacer el bien», repitiendo lo que dijo en el Ángelus del 18 de septiembre de 2022, «utilizando los bienes de este mundo», incluidos «todos los dones que hemos recibido del Señor», no «para enriquecernos, sino para generar amor fraterno y amistad social».

Para el Santo Padre, el trabajo “debe entenderse y respetarse como un proceso que va mucho más allá del intercambio comercial entre empresario y empleado”.

“Toda persona tiene derecho a participar en la vida económica y el deber de contribuir, según sus capacidades, al progreso de su país y al desarrollo de la economía”, señaló el Papa

Además, dijo que “un trabajo que no cuida, que destruye la creación, que pone en peligro la supervivencia de las generaciones futuras, no es respetuoso con la dignidad de los trabajadores y no puede considerarse decente”.

“Por el contrario -continuó el Pontífice-, el trabajo que se preocupa por contribuir a la restauración de la plena dignidad humana, ayudará a garantizar un futuro sostenible para las generaciones futuras. Y esta dimensión del cuidado incluye, en primer lugar, a los trabajadores”.

Francissco advirtió que “la verdadera valentía también requiere que seamos capaces de reconocer la gracia divina en nuestras vidas”. el mundo necesita urgentemente “una economía diferente, que haga vida y no mate, que incluya y que no excluya”.

Asimismo, aseguró que los empresarios están llamados a “actuar como fermento para que el desarrollo llegue a todas las personas, pero especialmente a las más marginadas y necesitadas, para que la economía pueda contribuir siempre al crecimiento humano integral”.

Para el Santo Padre, el trabajo “debe entenderse y respetarse como un proceso que va mucho más allá del intercambio comercial entre empresario y empleado”.

A modo de conclusión, animó a los presentes a apoyar a los jóvenes y a “caminar con ellos, enseñarles y aprender de ellos; y, juntos, dar forma a una nueva economía para el bien común”. (Información y foto Aciprensa).