Judicial Nacional

Salvatore Mancuso: “Yo fui reclutado, armado, entrenado por las fuerzas armadas; yo soy hijo directo de ellos”

–No fueron muchas las cosas nuevas que dijo Salvatore Mancuso durante la primera jornada de la Audiencia Única de Verdad ante la JEP cumplida este miércoles en la ciudad en Montería, Córdoba, en la que el excabecilla paramilitar intervino de manera virtual desde la cárcel de Georgia, Estados Unidos, donde está recluido.

“Yo fui reclutado, armado, entrenado por las fuerzas armadas. Yo soy hijo directo de ellos”, comenzó diciendo Mancuso en la diligencia judicial que se extenderá hasta el próximo 16 de este mes y la cual constituye, según lo notificó la JEP, la última oportunidad para el excabecilla paramilitar Salvatore Mancuso para demostrar que actuó como ‘bisagra’ con la fuerza pública durante el conflicto armado

«Mancuso Gómez debe demostrar judicialmente que su rol no fue el de un simple integrante de grupo paramilitar, sino que actuó en calidad de sujeto incorporado a la fuerza pública», dijo la magistrada Heydi Baldosea, quien presidió la sesión, recordando las condiciones de esta Audiencia Única de Verdad.

La magistrada le advirtió además a Mancuso que debe hacer «aportes presentes, efectivos, suficientes y novedosos que superen el umbral de lo esclarecido judicialmente» en 18 años de investigaciones tanto en Justicia y Paz como en la justicia ordinaria.

Igualmente, le señaló que debía abstenerse de hacer apologías a conductas delictivas, de elevar cargos a terceros sin fundamento o sin pruebas y de presentar alegatos políticos o disquisiciones que atenten contra la dignidad de las víctimas.

Bajo estas precisiones, la magistrada Baldosea abrió el primer eje temático de la audiencia: «relacionamiento de las Convivir con grupos paramilitares», asociaciones que sirvieron como fachada para la consolidación de las acciones paramilitares en Córdoba.

“Lo que yo le puedo aportar a la JEP va desde la ampliación de temas que el componente de Justicia y Paz no tenía capacidad o interés, pero que es de pleno interés para la JEP. Hasta situaciones directas en las que participé como bisagra», precisó Mancuso.

La magistrada Baldosea le pidió a Mancuso detallar el relacionamiento con las Convivir, su participación en los grupos paramilitares entre los años 80 y 90. Asimismo, indicar el tipo de relación que tenía en esa etapa con la fuerza pública.

Mancuso relató el contexto en el que, según él, surgió el primer impulso de grupos de seguridad privada rural por parte de integrantes de la fuerza pública. Mencionó que el entonces comandante de la Policía, coronel Gustavo Leal Pérez, creó las bases de patrullaje rural.

Mancuso habló también de la conformación de «celadores rurales» y de la creación de lazos que generaron «mecanismos de defensa» entre ganaderos y empresarios de la zona que intercambiaban información con la Brigada 11.

La magistrada Baldosea pidió a Mancuso que indicara específicamente cuáles eran los roles, funciones o responsabilidades que se le asignaron en calidad de «guía» o «informante» de los batallones del Ejército Junín, Vélez y Voltígeros.

«Cuando fui a pedir ayuda y protección al Estado terminé reclutado por el Ejército», dijo Mancuso y relató que frente a las extorsiones de la guerrilla acudió al mayor Frattini Lobascio quien le pidió su colaboración como guía e informante para poder actuar contra la guerrilla.

«Nos enseñaron a manejar códigos de comunicación. Si yo quería decir que la guerrilla estaba pasando por mi finca decíamos ‘050729’, por ejemplo», dijo Mancuso. «Frattini, el Ejército y la Policía nos capacitaron».

Además de lo ya conocido sobre las reuniones con mandos militares y el relacionamiento con las Convivir, la magistrada Baldosea preguntó cuál era el objetivo estratégico de las Convivir para la organización paramilitar y cuál fue el rol de Mancuso en esa estrategia.

«Yo tenía carnet del Ejército entregado por la Brigada 11. Tenía carnet de Policía Cívico. Chapa de la Policía Cívica. Tenía uniforme de la Policía Cívica”, relató Mancuso.

Explicó que a través de las Convivir «me entrenan en todo tipo de artes de guerra que son las que utilizo después y surge el patrón que desarrollamos y multiplicamos en el resto de Colombia. Yo no aprendí eso en las autodefensas, lo aprendí con la Policía y el Ejército».

Luego habló de Pedro Juan Moreno, excongresistas, quien sin ser ganadero fue presidente de la «Federación de Ganaderos de Antioquia», (FEDEGAN) y además presidió la junta directiva del Banco Ganadero durante 20 años y hombre muy cercano al expresidente Alvaro Uribe V{elez.

«Pedro Juan Moreno me asesora para crear la Convivir Horizonte Ltda. Con uniforme de policía cívica hacíamos retenes e inteligencia con la Policía. Todas las semanas hacíamos reunión en el comando de la Policía con el comandante y el subcomandante de la Policía», precisó Mancuso.

Mancuso afirmó que el esquema montado en Córdoba fue el que replicaron en todo el norte. «Las personas agobiadas por la guerrilla nos pidieron creación de grupos de autodefensas (…) el mismo Francisco Santos solicitó la creación del Bloque Capital”.

«Carlos Castaño vio las Convivir como un instrumento valiosísimo para el fortalecimiento de las autodefensas (…) Algunas personas eran reticentes al discurso de las autodefensas, pero a través del aparato legal de las Convivir era más fácil convencerlas».

«Así fue como se logró que apoyaran a través de la legalidad la ilegalidad. Se combinó esta bisagra que fue un entramado profundo de todos los grupos que se crean y se engranan en una bisagra entre la fuerza pública y la autodefensa ilegal».

Mancuso relató que paralelo a la anexión de grupos paramilitares en la Costa se fueron conformando más Convivir. «Por ejemplo la de Javier Piedrahita que tenía el grupo de Buena Vista y tenía un grupo en Sucre. (…) Con él ejecutamos muchas acciones con la Policía», dijo.

La magistrada Baldosea pidió a Mancuso que precisara sobre las posibles irregularidades en el funcionamiento y la creación de las Convivir y cómo obtuvo una licencia de funcionamiento de la Convivir Horizonte si contaba con un antecedente penal desde 1991.

Mancuso dijo que para entonces ya era conocido por el comandante de la Primera División, el general Iván Ramírez Quintero, por el gobernador de Córdoba y el secretario de gobierno Benito Osorio. «Todo el mundo sabía quién era yo», dijo.

Mancuso se refirió a una ocasión en que comandó conjuntamente «dos contraguerrillas de la compañía Ballestas al mando del capitán Sánchez y del teniente Camelo, una contraguerrilla del batallón Junín y otro grupo bajo mi mando».

En medio de esa operación se produjo el secuestro de 2 ciudadanos suecos, «entonces me llama el comandante de la Brigada y me dice: ‘Salvatore, necesitamos sacarte de ahí urgente y vengas a ayudarnos a planificar la operación de rescate de los ciudadanos suecos'», relató Mancuso

En medio de ese combate lo extrajeron en helicóptero con la tropa que estaba bajo su mando, relató Mancuso. Luego, explicó que fueron trasladados a la Brigada 17 a pesar de que iban vestidos de guerrilleros, porque «nos hacíamos pasar por guerrilla, para mezclarnos», dijo.

En la Brigada 17 los recibió el mayor Quiñones, comandante de la compañía Ballestas. Y el comandante de la Brigada 11 gestionó para trasladarlos a la base de Tierralta. Allí lideró el plan de rescate de los ciudadanos suecos usando planos de fuerzas especiales americanas.

«Vean cómo me llamaban para que planificáramos operaciones, cómo comandé una operación directa contra la subversión y cómo de manera irregular dentro de esas operaciones acusábamos a los campesinos de ser guerrilleros por las marcas del morral en la espalda», dijo Mancuso.

La magistrada Baldosea preguntó a Mancuso cómo funcionaba el proceso previo de coordinación a partir de trabajo de inteligencia. Mancuso dijo que recibían fotos e información de quienes el Ejército consideraba que eran colaboradores o aliados de la guerrilla.

«Esa arma de la infamia y la estigmatización de la guerra en Colombia nos llevaba a recibir los informes como una verdad incontrovertible. Y eso convertía automáticamente a las personas en objetivo militar y en la pena de muerte», dijo Mancuso.