Nacional

Eln levanta el paro armado en el Chocó

–El llamado frente de guerra occidental del Eln anunció la suspensión del paro armado en la subregión del San Juan, en el departamento del Chocó. “A partir de las 6:00 am del día 16 de noviembre de 2024, damos por finalizado el paro armado en la subregión del San Juan», precisa el comunicado.

No obstante alerta «a los habitantes que viven en las zonas de mayor alteración del orden público para que eviten los desplazamientos nocturnos», pues advierte que sus «unidades continúan en la vigilancia y control de los ríos”.

Precede a este anunció una aclaración en el sentido que el autodenominado frente de guerra occidental «actúa de manera centralizada y acata las directrices nacionales», añadiendo que «las empresas de la información pretenden mostrarnos como una organización federalizada, esto es falso».

El reducto del Eln inició el paro armado el pasado 8 de noviembre argumentando que la Armada Nacional de Colombia atacó sus unidades en octubre, mientras patrullaban el río San Juan desde el municipio del Litoral hasta las bocas del río Sipí, “con un buque de guerra y cinco lanchas artilladas”.

Además señaló que “sumado a esto, le iban abriendo paso y cubriendo el avance del grupo narco paramilitar clan del golfo, que se posesionó en las comunidades de San Agustín, Buenas Brisas y Barranconcito, lugares a los que la fuerza pública no llega porque es evidente la colusión con esta banda de mercenarios”.

El grupo ilegal armado afirmó que el clan del golfo amenaza a los habitantes de las comunidades mencionadas, que “no pueden laborar en sus parcelas por temor a la confrontación militar, y los mantienen como “escudo humano” al prohibirles que abandonen sus pueblos, para evitar también que estalle un escándalo mediático».

En el escrito en el cual anunció la terminación de este paro armado, el grupo del Eln lanza también una perorata sobre «el terrorismo de estado que emplea al narcoparamilitarismo y las fuerzas armadas del régimen para destruir el tejido social» y señala que por esto «el departamento de Chocó-concebido como la gran despensa natural y biológica del continente es sometido al despojo del territorio, al desplazamiento de su población, con la consecuente pérdida de sus raíces culturales como ya paso en Uraba y Córdoba».

Además dice que «las afecciones causadas por el conflicto armado interno al pueblo colombiano y a los revolucionarios son el resultado de todo este plan de terror, orquestado por una elite carroñera, servil al modelo económico neoliberal que genera desastres naturales y un desequilibrio ambiental que atenta contra la humanidad».