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¿Conmemoran las iglesias evangélicas la muerte y resurrección de Jesús?

–(Imagen JW, org). El acontecimiento más importante de la Semana Santa para las iglesias evangélicas es el culto de resurrección (el Domingo de Pascua), en el que muchas iglesias hacen una celebración especial para conmemorar a Cristo y Cristo resucitado. Esta expresión del Cristo resucitado los acompaña todos los días del año, por eso en las cruces evangélicas no figura la imagen de Cristo.

La Semana Santa es una de las celebraciones católicas que regula nuestro calendario festivo. Las fechas están condicionadas por el calendario lunar (tal como se indica en la Biblia): el primer domingo después de la luna llena posterior al inicio de la primavera en el hemisferio norte es el Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección); así, el domingo anterior es el Domingo de Ramos. Todos los días de esta semana son santos. Los católicos también celebran especialmente el Jueves Santo, evocando la última cena, y el Viernes Santo, día de la crucifixión de Jesús. Aparte de las celebraciones litúrgicas, hay varias tradiciones culturales, como la bendición de los ramos o las procesiones.

Las iglesias cristianas evangélicas generalmente no celebran el Vía Crucis, porque su enfoque litúrgico y doctrinal es diferente al de las iglesias católicas y algunas otras tradiciones. Las iglesias evangélicas suelen centrarse en la lectura de la Biblia, la predicación, la alabanza y la oración personal, y no suelen practicar devociones o rituales que tengan un carácter litúrgico tan estructurado como el Vía Crucis.

Para las iglesias ortodoxas, la Pascua (o Domingo de Resurrección) es la celebración más importante del año. Todas las iglesias la celebran siguiendo el calendario juliano, a diferencia de otras iglesias cristianas que siguen el calendario gregoriano. A lo largo de la semana celebran la Divina Liturgia el Jueves Santo y el Viernes Santo; el Sábado Santo celebran las vísperas y maitines. Es habitual que el Domingo de Pascua se hagan procesiones portando el Evangelio, el icono de la Resurrección y velas.

Una de las celebraciones más importantes para los Testigos Cristianos de Jehová es la muerte de Jesús, que es el 14 de Nisan (del calendario lunisolar bíblico). Los testigos no consideran santos los días de la muerte y la resurrección. No celebran la resurrección, ya que interpretan que en la Biblia Jesús mandó celebrar su muerte, no su resurrección.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día aprovecha las fechas de Semana Santa para recordar los episodios y lecciones de la última semana de Jesús antes de la cruz. No se hacen celebraciones especiales; en sus iglesias, dedican momentos de lectura y reflexión en la Palabra hacia este tema tan esencial, en el marco de los cultos habituales de cada sábado.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, conocidos como mormones, sí reconocen la Semana Santa (basándose en el calendario gregoriano), aunque no se hacen celebraciones especiales. En sus centros, las estacas, dedican momentos de lectura y reflexión en torno a los últimos días de Jesús, poniendo un énfasis especial en el día de la Resurrección.

Los testigos de Jehová no celebran el Domingo de Pascua. Sin embargo, no solo creen en la resurrección de Jesús, «sino que estamos convencidos de que esta es el fundamento de la fe cristiana. De hecho, es parte importante del mensaje que predicamos (1 Corintios 15:3, 4, 12-15)», afirman.

Advierten que Jesús mandó recordar su muerte, no su resurrección. «Los Testigos conmemoramos su muerte todos los años en la fecha en que él murió según el calendario lunar de tiempos bíblicos (Lucas 22:19, 20)».

Ellos entienden que las costumbres relacionadas con el Domingo de Pascua —muchas de las cuales se basan en antiguos ritos de la fertilidad— no tienen la aprobación de Dios. Él exige “devoción exclusiva” y se siente ofendido si adoptamos prácticas religiosas que él condena (Éxodo 20:5; 1 Reyes 18:21).

«Estamos convencidos de que nuestra decisión de no celebrar el Domingo de Pascua está respaldada por la Biblia. Y esta nos anima a usar “la sabiduría práctica y la capacidad de pensar” en vez de seguir ciegamente las tradiciones (Proverbios 3:21; Mateo 15:3). Si bien es cierto que explicamos con gusto nuestras creencias a quien nos pregunte acerca de ellas, respetamos el derecho de cada cual a tomar sus propias decisiones (1 Pedro 3:15), puntualizan.

¿Qué es el Sábado Santo?. Es el tercer día del Tridúo Pascual, por tanto, es un día de silencio y reflexión en el cual los cristianos conmemoran a Jesús de Nazaret en el sepulcro y su descenso al Abismo, explica Enciclopedia Significados.

El Sábado Santo concluye con la celebración de la Vigilia Pascual, que es una celebración litúrgica que se realiza en la víspera del Domingo de Resurrección, día que finaliza la Semana Santa.

Sábado Santo no es una extensión del Viernes Santo, día en que se rememora la pasión y muerte de Jesús. El Sábado Santo es un día de dolor y tristeza que se destina para el silencio, luto, y reflexión, así como lo hicieron en el sepulcro María y los discípulos.

Asimismo, durante el Sábado Santo en la Iglesia Católica no se realizan eucaristías, no se tocan las campanas, el Sagrario se deja abierto y vacío, el altar está despojado y no se administra ningún sacramento, excepto la Unción de los enfermos y la Confesión de los pecados.

Sin embargo, las puertas de la iglesia permanecen abiertas, no se encienden las luces y los padres atienden las confesiones. También se conmemora la Soledad de María, recordando el momento que lleva el cuerpo de Jesús al sepulcro.

Por otra parte, cabe señalar que anteriormente el Sábado Santo se denominaba Sábado de Gloria hasta que, en el año 1955, el Papa Pío XII encargó al Monseñor Annibal Bugnini la reforma litúrgica, en la cual se estableció el cambio de nombre por Sábado Santo.

De igual manera, se reformó el tiempo de ayuno, que antiguamente se extendía desde el día viernes, y se redujo y se estableció solo para una hora antes de la comunión del día sábado.