Petro pide a Bukele que le entregue a los colombianos deportados por EE.UU y enviados a cárcel de El Salvador
–El presidente Gustavo Petro pidió este sábado a su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, que le entregue a los colombianos que están presos en cárceles del país centroamericano, tras ser deportados por Estados Unidos. «No son criminales», afirma el mandatario de Colombia.
«Entréguenos a los colombianos que tienen en sus cárceles. Dejen libre al pueblo venezolano, porque ese pueblo si sabe gritar libertad», afirma Petro en su cuenta en X, tras advertirle al presidente salvadoreño: «No, señor Bukele, muy mal. No aceptamos, y la justicia estadounidense no acepta, que se criminalice a los niños y niñas de Venezuela, la tierra madre de Bolívar».
En su trino, el presidente colombiano comienza señalando:
«El fascismo en Europa creó una idea criminal y la bañó de juridicidad. Dijo que se podía culpabilizar a un grupo social por el crimen de un individuo. Por esa línea la fantasmagoría delincuencial «facha» ha construido la discriminación y el encarcelamiento de los pueblos, y ha llegado hasta el genocidio. Por esa vía llegaron al holocausto de los creyentes judíos que asesinaron por millones y al holocausto del pueblo soviético, a sus obreros, obreras y campesinas, solo por levantar una bandera roja».
Luego afirma: «Ningún latinoamericano demócrata puede aceptar como principio de una república, que por los crímenes de la banda llamada «Tren de Aragua» se criminalice a todo el pueblo venezolano en el exilio. Es repetir los pasos de los «fachos» contra los que lucharon a muerte los soldados estadounidenses».
Petro subraya que la Corte Suprema de Justicia de los EEUU, se ha pronunciado con una sentencia universal, que no llamaría americana, de las américas, de la Gran América, que va desde Alaska hasta la Tierra del fuego, sino que es universal como un tótem»
Y añade: «Me recuerda a John Quincy Adams, padre fundador de los EEUU, y su lucha por la libertad de los negros que escaparon del barco esclavista que venía de África, para concluir:
«No señor Bukele, muy mal. No aceptamos y la justicia estadounidense no acepta, que se criminalice a los niños y niñas de Venezuela, la tierra madre de Bolívar. Entréguenos a los colombianos que tienen en sus cárceles. Dejen libre al pueblo venezolano, porque ese pueblo si sabe gritar Libertad. Los migrantes no son criminales, ésta es una razón de humanidad».
El extenso escrito lo basó el mandatario colombiano en la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que ordenó, por una votación de 7 a 2, a la Administración de Donald Trump que detenga la deportación de cualquier otro ciudadano extranjero bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
En otro trino, Gustavo Petro se refirió a Ecuador por la masacre de 11 personas ejecutada por falsos militares en una gallera en Ecuador, supuestamente para robar 20.000 dólares que se iban a entregar como premio del concurso que se realizaba en el lugar.
Al efecto, afirma que la hermana república, fundadora de la Gran Colombia, «entra al mismo ciclo de violencia que ha vivido, Colombia» y por el cual «ha pasado México, toda Centroamérica, la hermana república bolivariana de Venezuela, y se expande a toda la América, y más allá».
Agrega que la prohibición nos inunda de violencia y subraya que «es con inteligencia y diálogo social, como podemos superar el golpe, hasta que el mundo nos escuche».
Advierte que «ya Colombia tiene una gran experiencia en estos hechos de nueva violencia del «lumpenmercado», o » lumpencapitalismo», como quieran llamarla», aunque señala que le gusta llamarla a la colombiana: «violencia traqueta», y afirma: «Podemos superarla. La unidad sigue siendo el eje de la Vida, en el corazón del mundo».


