El cuerpo del Papa Francisco fue expuesto en la Basílica de San Pedro; los fieles despiden al pontífice
–El féretro del papa Francisco fue trasladado desde la residencia de Santa Marta, donde falleció, hasta la basílica de San Pedro. A las 9:00 de la mañana de este miércoles 23 de abril, comenzó el traslado del ataúd con los restos del Papa Francisco hacia la Basílica de San Pedro.
La ceremonia se inició después de un momento de oración en la capilla de la Casa Santa Marta, donde el Cardenal Camarlengo, el Cardenal Kevin Farrell, roció con agua bendita el cuerpo del Pontífice.
Los “sediarios vaticanos”, encargados de llevar en el pasado la silla gestatoria de los Pontífices, transportaron a hombros el ataúd hasta la Plaza de San Pedro.
La procesión recorrió la plaza de Santa Marta y la plaza de los Protomartires Romanos y atravesó el Arco de las Campanas hasta salir a la plaza de San Pedro y entró en la Basílica Vaticana por la puerta central. El féretro estuvo precedido por los cardenales presentes en Roma. Detrás, marchaban las personas que más cerca estuvieron del pontífice, sus secretarios y sus asistentes.
????El féretro del papa Francisco llega a la Basílica de San Pedro
La ceremonia de traslado del féretro desde la capilla de la Casa Santa Marta hasta la Basílica de San Pedro ha comenzado este miércoles a las 9:00 de la mañana (hora local).
?https://t.co/tj270sC9sw pic.twitter.com/gTPNeYXnOc
— RT en Español (@ActualidadRT) April 23, 2025
Al entrar en la plaza, alrededor de 20.000 mil fieles lo acogieron con un sentido aplauso cargado de gratitud. Muchos se agolpaban en los laterales, tratando de ver por última vez al Santo Padre, quien apenas tres días antes había recorrido esa misma plaza en su papamóvil.
Al cruzar el umbral de la Basílica de San Pedro, resonó el Kyrie eleison, el canto que implora la misericordia de Dios. En el interior, cientos de fieles aguardaban en sobrecogedor silencio.
Mientras entraban en la basílica, entonaban las Letanías de los Santos a las que respondían con la frase “Ruega por él”. También han participado sacerdotes, obispos y empleados del Vaticano.
No todos. Los más ancianos como los cardenales Bertone y Ruini han esperado directamente dentro de la basílica por sus problemas de movilidad.
El cuerpo del Papa Francisco, colocado en un único ataúd de zinc y madera, pero no sobre almohadones, siguiendo su voluntad, está revestido con los paramentos litúrgicos rojos y entrelaza en sus manos un rosario.
La procesión avanzó con paso firme hasta llegar al altar de la Confesión, a los pies del majestuoso baldaquino de Bernini, donde reposarán temporalmente los restos del Papa Francisco antes de su sepultura definitiva.
Tras la lectura en latín del Evangelio de San Juan (17:24), el Camarlengo, el Cardenal Kevin Farrell, introdujo la oración de intercesión: “Elevemos fervientes súplicas a Dios Padre para que acoja a nuestro pastor difunto en la morada eterna y crezca nuestra fe en la resurrección de los muertos”.
A continuación, tuvo lugar la oración de los fieles, en la que se pidió en particular por el alma del Santo Padre. Finalmente, el Cardenal Farrell dijo Requiescat in pace (descanse en paz), y se cantó el Salve Regina.
Tras la liturgia, los cardenales, obispos, sacerdotes y fieles que se encontraban en la basílica se acercaron en fila para venerar el cuerpo del Papa Francisco y darle un último adiós.
El traslado supone el inicio del último viaje del pontífice latinoamericano. La última parte de ese trayecto tendrá lugar el sábado con su entierro en la basílica de Santa María la Mayor de Roma, el primero de un papa fuera del Vaticano desde León XIII en 1903.
El cuerpo del Santo Padre estará expuesto durante tres días hasta el funeral que celebrará el Decano del Colegio Cardenalicio, el Cardenal Battista Re, a las 10:00 (hora local) el sábado 26 de abril.
La basílica vaticana permanecerá abierta hasta la medianoche y abrirá nuevamente sus puertas el jueves a las 7:00 (hora local). El viernes nuevamente estará abierta de 7:00 (hora local) a medianoche. Solo durante la madrugada permanecerá cerrada para permitir la manutención técnica de la basílica.
Tras ser expuesto en la Basílica de San Pedro, comenzó el desfile de fieles desfilen ante el féretro, hecho que seguirá hasta el viernes a las 19 horas. A diferencia de sus predecesores, su cuerpo no se depositará en un catafalco para su velatorio, a petición expresa de Francisco, que aspiraba a una mayor sencillez y sobriedad en los ritos.
Jorge Mario Bergoglio yace dentro de un ataúd abierto de madera y zinc ataviado con una casulla roja y una mitra blanca, y con un rosario entre las manos, según las imágenes difundidas por el Vaticano.
Desde su fallecimiento, los homenajes a su figura y su legado se suceden por el mundo, y muchos dirigentes ya anunciaron que viajarán al Vaticano para la misa funeral prevista el sábado en la mañana en la plaza de San Pedro.
El Papa Francisco falleció a las 7:35, hora de Roma, del 21 de abril, lunes de Pascua, en su residencia de la Casa Santa Marta en el Vaticano. El Pontífice, de 88 años, estuvo al frente de la Iglesia Católica durante más de 12 años.
Este martes, miles de fieles se congregaron en la Plaza de San Pedro para rezar el Rosario por el alma del Papa Francisco, guiados por el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio.
En un ambiente de profunda oración , se elevó una súplica común por el pontífice, recordando las palabras que tantas veces él mismo ha pronunciado: “No se olviden de rezar por mí”.
Antes del rezo, el Cardenal expresó que “la muerte no es una puerta que se cierra, sino la entrada a la Jerusalén celestial, donde el lamento se convierte en danza y el vestido de luto en traje de alegría”.
La oración del Rosario, centrada en los Misterios Gloriosos, fue una expresión viva de la unidad de la Iglesia. “Es todo el rebaño de Cristo, el Buen Pastor, el que reza por el Papa Francisco”, dijo el Cardenal Re.
El próximo sábado 26 de abril de 2025, a las 10 de la mañana, primer día de los Novendiales, en el atrio de la Basílica de San Pedro, se celebrará la Misa exequial del Papa Francisco, según el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis.
Así lo ha anunciado la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas, informando de que la liturgia exequial estará presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio.
Al final de la celebración eucarística tendrá lugar la Ultima commendatio y la Valedictio. A continuación, el féretro del Papa será trasladado a la Basílica de San Pedro y de allí a la Basílica de Santa María la Mayor para su inhumación.
Varios jefes de Estado y de Gobierno han anunciado su participación. (Con información de Vatican News y Aciprensa).
