¿Quién será el sucesor del Papa Francisco? ¿Hacia quién se inclinan las apuestas para ocupar el trono de San Pedro?
–Tras la muerte del papa Francisco, ocurrida la mañana del pasado lunes, se ha generado la expectativa en todo el mundo acerca de quién será su reemplazo, que será electo en un cónclave de cardenales que se llevará a cabo en los próximos días.
Esta incertidumbre de quien sucederá a Jorge Mario Bergoglio, el primer sumo pontífice de la Iglesia católica de origen latinoamericano, ha llegado hasta las casas de apuestas, donde hay dos que lideran las quinielas.
Según OddsChecker, una plataforma que compara las cuotas de apuestas de diferentes casas de juego en línea, el italiano Pietro Parolin está a la cabeza, seguido del filipino Luis Antonio Tagle. La plataforma de predicción neoyorquina Polymarket, basada en criptomonedas, tiene resultados similares.
Pietro Parolin
Parolin, de 70 años, es oriundo de Schiavon, en la provincia de Vicenza, en el norte de Italia. Es el actual secretario de Estado del Vaticano, cargo que ejerce desde 2013, cuando fue designado por el papa Francisco. Además, en 2014, este lo nombró miembro de su Consejo de Cardenales interno, que lo asesora sobre la reforma de la Iglesia.
«Parolin está muy bien considerado desde hace tiempo por los diplomáticos laicos como un representante papal fiable y de confianza en la escena mundial», dice el Informe del Colegio Cardenalicio.
Se considera que mantiene una postura moderada en la mayoría de las cuestiones políticas que enfrenta la Iglesia y su posible elección podría ser también una ruta continuista, si bien no es tan afín al ala progresista.
Luis Antonio Tagle
Tagle, de 67 años, podría convertirse en el primer papa de procedencia asiática. Es originario de Manila, donde fue arzobispo entre 2011 y 2019, para después aceptar el llamado de Francisco a residir en Roma como prefecto de la prestigiosa Congregación para la Evangelización de los Pueblos.
Cardenal Luis Antonio Tagle
«Después de la reestructuración de la congregación, se anunció que Tagle sería ahora pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización. En 2020, el papa elevó a Tagle al rango de cardenal-obispo, posiblemente significando al cardenal filipino como un sucesor favorito en ese momento», dice el Informe del Colegio Cardenalicio.
De acuerdo con el reporte, es promocionado como el «Francisco asiático» y se considera que posee atributos similares a los de Jorge Bergoglio. Es defensor de la justicia social y mantiene posturas bastante progresistas en diversos campos, como su crítica al trato que se dispensa a las parejas homosexuales y divorciadas; aunque está en contra del aborto.
En las apuestas, según OddsChecker, le siguen a Parolin y Tagle el también italiano Matteo Zuppi, el ghanés Peter Turkson —quien podría convertirse en el primer papa negro— y el húngaro Peter Erdo.
El abogado y vaticanista colombiano Hernán Olano piensa que las posibilidad de América Latina en este cónclave «son casi nulas”, porque los cardenales latinoamericanos carecen de peso dentro del Vaticano, con la excepción de Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y brazo derecho de Francisco en los últimos años. Él es un hombre influyente que, sin embargo, por ser también argentino, pierde posibilidades. «Es poco probable que se repita un argentino en la votación del cónclave”, sostiene Olano, en conversación con DW.
Sánchez lo ve de otra forma. Para él, los cambios de Francisco apuntan precisamente a dar más poder a los continentes antes olvidados por la Iglesia. «El número creciente de cardenales de fuera de Europa puede cambiar la dinámica”, sostiene, y recuerda que «América Latina sigue siendo la región con mayor número de católicos, y varios cardenales latinoamericanos tienen un perfil importante dentro de la curia”. Pongutá usa una equivalencia para reforzar la idea: «En la Iglesia el PIB se mide a través del número de almas, y el mayor número de almas y de seguidores y de fieles está en América Latina”. Y menciona al cardenal colombiano Luis José Rueda como un nombre a tener en mente.
En lo que sí coinciden todos los expertos es en que resulta imposible adelantar resultados del cónclave. Y lo que sentencia la historia es que los que sonaban como papables nunca terminaron dirigiendo a la Iglesia católica. De allí el dicho de que los que entran como papas al cónclave salen siempre como cardenales.
Cuando Francisco fue elegido papa, en 2013, lo primero que saltó a la vista era que, por vez primera, el líder de la Iglesia católica no era un europeo. Y no solo eso: además era un jesuita. Lo que parecía ser una señal de que habían entrado aires de cambio en la siempre hermética estructura vaticana, se vio posteriormente confirmado con algunas medidas adoptadas por el pontífice argentino, la más resonante de ellas la apertura del Colegio Cardenalicio a rincones del planeta antes olvidados.
De esto da fe que ahora haya cardenales de Mongolia, Lesoto, Timor Oriental, Tonga o Irán, países que nunca habían tenido representación en la alta estructura del Vaticano. También el creciente número de cardenales electores provenientes de Asia y la pérdida de poder que han sufrido en los últimos años Europa e Italia, habitualmente el país con más altos representantes.
Todo esto supone transformaciones que incidirán en la elección del nuevo papa, en la que priman factores religiosos, políticos, simbólicos y también geopolíticos, de acuerdo con Marcial Sánchez, doctor en Historia y experto en temas religiosos. «La Iglesia católica está experimentando un cambio en su demografía. Mientras Europa y América del Norte tienen menos feligreses, en regiones como África y Asia están creciendo. Esto podría influir en la elección de un papa proveniente de una región que represente estos nuevos centros de crecimiento de la Iglesia, y por ello las perspectivas de un papa africano o asiático están cobrando más fuerza”, señala a DW el especialista chileno.
Es importante destacar que de los 135 cardenales que elegirán al próximo pontífice, 108 fueron nombrados por Francisco, lo que representa el 79 % del total. Otros 22 fueron designados por Benedicto XVI; y cinco, por Juan Pablo II. (Con información de RT y DW).

