Internacional

Papa León XIV en su primer rezo del Regina Coeli: «Ante el dramático escenario de una tercera guerra mundial pidamos por el milagro de la paz”

–El nuevo papa León XIV se dirigió este domingo al mundo con su primer rezo del ‘Regina Coeli’ desde el balcón del Vaticano. Desde la II Guerra Mundial hasta los acuciantes conflictos que hoy afligen a tantas naciones y territorios, Ucrania, Gaza, Pakistán, India fueron recordados por el Pontífice tras el rezo del Regina Coeli. No faltó un afectuoso saludo a las madres en su día y la gratitud por los miles de fieles romanos y peregrinos de todo el mundo por acompañarlo en su primer rezo mariano pascual.

Regina Coeli es el título de una oración mariana y cristológica utilizada en la Iglesia católica en honor a la Virgen María. Su nombre proviene de las palabras en latín que inician un himno pascual dedicado a ella, que se traduce al español como «Reina del cielo». Esta composición litúrgica es una forma de felicitar a María por la resurrección de su Hijo, Jesucristo.

El Pontífice recitó la oración mariana en latín y alentó a los miles de jóvenes a que ¡no tengan miedo!.

«A los jóvenes les digo: ¡No tengan miedo! ¡Acepten la invitación de la Iglesia y de Cristo el Señor!», expresó el Pontífice ante las 100.000 personas reunidas en la Plaza de San Pedro, según los datos de las autoridades italianas.

Antes del rezo, el Pontífice señaló como “un don de Dios” que el primer domingo de su servicio como Obispo de Roma sea el del Buen Pastor, el cuarto tiempo de Pascua, en cuyo Evangelio de San Juan, Jesús se revela como el verdadero Pastor “que conoce, ama y da la vida por sus ovejas”.

Luego del rezo del Regina Coeli, el Santo Padre hizo un llamado a poner fin a los conflictos que siguen desangrando Ucrania y la franja de Gaza.

Indicó que luego de la trágica Segunda Guerra Mundial que dejó más de 60 millones de muertos, hoy el mundo se enfrenta a otra guerra mundial a pedazos, «como muchas veces lo afirmaba el Papa Francisco».

“En el dramático escenario actual de una tercera guerra mundial en vilo, como ha afirmado repetidamente el Papa Francisco, yo también me dirijo a los grandes del mundo, repitiendo el llamamiento siempre actual: «¡Nunca más la guerra!»”, exclamó el pontífice.

El sucesor de Pedro se dirigió en primer lugar al pueblo ucraniano que sufre desde hace más de tres años el dolor de la guerra.

“Llevo en el corazón el sufrimiento del amado pueblo ucraniano, que se haga todo lo posible para alcanzar cuanto antes una paz verdadera, justa y duradera. Que todos los prisioneros sean liberados y que los niños vuelvan con sus familias”.

El conflicto entre palestinos e israelíes también motivó un llamamiento del Pontífice para un cese al fuego inmediato, y la liberación de los rehenes.

“Me entristece profundamente lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza. Que cese el fuego inmediatamente. Que se proporcione ayuda humanitaria a la agotada población civil y que se libere a todos los rehenes”, señaló.

El reciente anuncio del alto al fuego entre India y Pakistán que ha suscitado alarma en el mundo entero, siendo dos naciones armadas nuclearmente, fue recibido por León XIV con satisfacción y esperanza.

“He acogido con satisfacción el anuncio del alto el fuego entre India y Pakistán, y espero que a través de las próximas negociaciones se alcance pronto un acuerdo duradero».

El Papa no olvidó los innumerables conflictos que aquejan a tantas regiones y países del mundo e invitó a rezar por el milagro de la paz

“Pero, ¡cuántos otros conflictos hay en el mundo! Confío esta sentida súplica a la Reina de la Paz, para que la presente al Señor Jesús y nos obtenga el milagro de la paz”.

En una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles y peregrinos el Papa saludó con entusiasmo a las 100 mil personas que quisieron acompañarlo en esta primera aparición para el rezo mariano, que se realizó desde el balcón central de la basílica vaticana y no desde la tradicional ventana del estudio papal en el Palacio Apostólico. Particulares, sus saludos también a grupos de peregrinos de todo el mundo: a los miembros de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, al grupo de médicos de Granada España, a los fieles de Malta, Panamá, Dallas Texas, Valladolid, Torrelodones, Madrid, Montesilvano y Cinisi Palermo, los participantes en el evento «Optemos por la vida», los jóvenes de la Fraternidad de Santa María Inmaculada y San Francisco de Asís de Reggio Emilia”.

Pero sin olvidar el Día de la Madre que se celebra este tercer domingo de mayo en más de 90 países, el Papa las felicitó.

“Envío un afectuoso saludo a todas las madres, con una oración por ellas y por las que ya están en el Cielo. ¡Feliz Día de la Madre a todas las madres!

Y saludando con alegría y emoción a los presentes, el Papa concluyó su alocución.

Gracias a todos, ¡feliz domingo a todos!”

A continuación transcribimos los textos integrales de la intervención del Papa este domingo:

Rezo en latín. Recuerdo a Ucrania y Gaza

El Pontífice rezó en latín el Regina Coeli.

Hermanos y hermanas, la inmensa tragedia de la Segunda Guerra Mundial terminaba hace 80 años, el 8 de mayo, después de haber causado 60 millones de víctimas. En el actual escenario dramático de una Tercera Guerra Mundial fragmentada, como ha afirmado repetidamente el Papa Francisco, me dirijo también yo a los grandes del mundo, repitiendo el llamamiento siempre actual: ¡Nunca más la guerra!

Llevo en mi corazón los sufrimientos del amado pueblo ucraniano. Hágase lo posible para alcanzar cuanto antes una paz auténtica, justa y duradera. Sean liberados todos los prisioneros y los niños puedan regresar a sus propias familias.

Me duele profundamente lo que sucede en la Franja de Gaza. ¡Cese inmediatamente el fuego! Préstese socorro humanitario a la extenuada población civil y sean liberados todos los rehenes.

He acogido, en cambio, con satisfacción el anuncio del alto el fuego entre India y Pakistán, y espero que a través de las próximas negociaciones se pueda llegar pronto a un acuerdo duradero.

¡Pero cuántos otros conflictos hay en el mundo! Confío a la Reina de la Paz este sentido llamamiento, para que sea Ella quien lo presente al Señor Jesús para obtenernos el milagro de la paz.

Alocución de León XIV

Queridos hermanos y hermanas, ¡feliz domingo!

Considero un don de Dios el hecho de que el primer domingo de mi servicio como Obispo de Roma sea el del Buen Pastor, el cuarto del tiempo de Pascua. En este domingo, en la misa, siempre se proclama la lectura del capítulo décimo del Evangelio de Juan, en la que Jesús se revela como el verdadero Pastor, que conoce, ama y da la vida por sus ovejas.

En este domingo, desde hace sesenta y dos años, se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Y, además, Roma acoge hoy el Jubileo de las Bandas musicales y de los Espectáculos populares. Saludo con afecto a todos los peregrinos y les doy las gracias porque con su música y sus representaciones alegran la fiesta, la fiesta de Cristo Buen Pastor: sí, es Él quien guía a la Iglesia mediante su Espíritu Santo.

Jesús en el Evangelio afirma que conoce a sus ovejas, y que ellas escuchan su voz y le siguen (cf. Jn 10,27). En efecto, como enseña el Papa san Gregorio Magno, las personas «corresponden al amor de quien les ama» (cf. Homilía 14,3).

Hoy pues, hermanos y hermanas, tengo la alegría de rezar con ustedes y con todo el Pueblo de Dios por las vocaciones, especialmente al sacerdocio y a la vida religiosa. ¡La Iglesia los necesita! Y es importante que los jóvenes encuentren en nuestras comunidades: acogida, escucha, estímulo en su camino vocacional, y que puedan contar con modelos creíbles de entrega generosa a Dios y a sus hermanos.

Hagamos nuestra la invitación que el Papa Francisco nos dejó en su Mensaje para esta Jornada en la que nos pedía acoger y acompañar a los jóvenes. Roguemos al Padre celestial el ser, los unos para los otros, cada uno según su estado, pastores «según su corazón» (cf. Jr 3,15), capaces de ayudarnos mutuamente a caminar en el amor y en la verdad.

La Virgen María, cuya vida fue toda una respuesta a la llamada del Señor, nos acompañe siempre en el seguimiento de Jesús. (Con información de Vatican News, Aciprensa e InfoCatólica).