Economía Nacional

ACOPI prevé cierre progresivo de micro, pequeñas y medianas empresas por impacto económico de la reforma laboral

–La reforma laboral aprobada por el Senado provocará el cierre progresivo de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), alertó ACOPI, que agrupa a este gran sector de la economía nacional, al hacer cuentas sobre el impacto económico de las medidas previstas en la ley que pasa ahora a conciliación y luego a sanción presidencial.

La Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, tras destacar que este sector constituye el 99,5 por ciento del tejido empresarial nacional y generan más del 56 % del empleo formal, con las medidas aprobadas se le suma a un entorno ya desafiante para la sostenibilidad empresarial y comprometen su viabilidad, especialmente en el caso de las Mipymes.

Además, subrayó, ignoran la situación de más de 14 millones de personas en la informalidad, desempleo o autoempleo, que representan el 75 % de la población en edad de trabajar y que la reforma no contempla.

ACOPI estableció que su equipo técnico hizo un análisis de tres disposiciones centrales de la reforma laboral aprobada para establecer el impacto económico.

Esas tres medidas son:

1. Ampliación del recargo nocturno desde las 7:00 p.m.
2. Incremento del recargo dominical y festivo del 75% al 100%
3. Reconocimiento de salario completo, seguridad social y prestaciones legales a los aprendices del SENA

Y sacó las siguientes conclusiones:

En una empresa tipo de 100 trabajadores, estas medidas representarían un sobrecosto aproximado de $157 millones anuales, equivalente a varios meses de nómina o a una fracción significativa de su utilidad neta.

En una microempresa del sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) con 10 empleados, el impacto anual estimado supera los $22 millones, cifra que puede comprometer su operación regular.

La implementación de estas medidas, sin un esquema de transición ni instrumentos compensatorios, incrementa los costos laborales a niveles difíciles de asumir para muchas unidades productivas, en especial aquellas intensivas en mano de obra como el comercio, el turismo, la gastronomía, la economía popular, el entretenimiento y los servicios personales y especializados como la seguridad privada.

En este contexto, ACOPI adviertió que la aplicación de la reforma en los términos actuales podría derivar en:

– Aumento de la informalidad laboral
– Reducción del empleo formal, especialmente en las regiones
– Cierre progresivo de micro y pequeñas empresas
– Congelamiento de nuevas contrataciones
– Pérdida de competitividad frente a países con entornos regulatorios más equilibrados

La experiencia comparada en América Latina ha demostrado que reformas laborales que desconocen la capacidad real del aparato productivo pueden conducir a la contracción del empleo formal y al debilitamiento de la base empresarial, indicó la agremiación.

Por lo tanto, hizo un llamado respetuoso al Gobierno Nacional, al Congreso de la República y a los distintos actores sociales a propiciar espacios de concertación efectiva con el sector productivo. Una reforma laboral debe ser socialmente justa y, al mismo tiempo, económicamente viable.