–Según el presidente Gustavo Petro, “vivimos los tiempos del colapso del capitalismo» y «lo que tenemos que hacer es salvar la vida, y no solo para nosotros, sino para nuestros hijos y nietos. Y garantizar la vida hoy es evitar que el capital siga dominando, porque llena la atmósfera de CO?, y el clima cobrará la vida de muchos”. Las precisiones las hizo el mandatario colombiano en el Encuentro con la Sociedad Civil, en el marco de la Reunión de Alto Nivel: Democracia Siempre, en Santiago de Chile.
En su discurso, el presidente Petro hizo referencia al modelo neoliberal que se extendió por toda Latinoamérica a comienzos de los años 70, cuando en el continente proliferaban las dictaduras militares, y que se estableció en Chile, modelo que se replicó en muchos países, entre ellos Colombia.
El jefe de Estado sostuvo que ese modelo cambió, y que la organización popular debe examinar lo que está sucediendo en el mundo: “Yo sí creo que estamos viviendo los tiempos del colapso del capitalismo”, aseguró.
“Eso mismo pensaban los chilenos en 1972, pero indudablemente no se estaba viviendo en aquel tiempo ningún colapso del capitalismo. Aún teníamos energías y fuerzas, y se impuso (el neoliberalismo) sobre sueños, sobre generaciones, algunas tuvieron que vivir el exilio: el sueño de una revolución que se estrelló”, agregó.
El mandatario explicó que el ejemplo para los latinoamericanos y buena parte del mundo fue que “si dejábamos actuar libremente el mercado, la gente sería más feliz y tendría más bienestar”.
Al respecto, aseguró: “Yo me empecé a imaginar que Chile era un paraíso de la felicidad. Años después, aquí, definitivamente, se estaba mostrando que estábamos equivocados”.
Añadió que después vino el estallido social. “En América Latina empezó a aparecer algo que definitivamente nos decía que las cosas no estaban bien. Y las cosas no están bien ni en América Latina ni en el mundo”, dijo.
El presidente Petro explicó que fue entonces cuando estallaron las juventudes saliendo a las calles, en algunas partes un mes, en otras, dos meses, en otras, tres meses “haciéndose matar literalmente. ¿Por qué? Por dignidad”.
Ese estallido social, dijo, fue el que lo llevó a la Presidencia, y a Gabriel Boric a la de Chile. “Indudablemente el capital de hoy no es el mismo del 1972, indudablemente la promesa de ser felices a través del mercado hoy es imposible. Porque si el paradigma neoliberal es que la libertad de mercado nos lleva hacia la felicidad y la maximización del bienestar humano, pues eso no fue cierto”, afirmó.
“En vez de llegar a la maximización del bienestar, estamos llegando al borde de la extinción. Todo lo contrario: no estamos al borde de la maximización de la felicidad en el mundo, como nos prometieron, estamos es al borde de la extinción”, insistió, tras advertir que “garantizar la vida hoy es que el capital no domine más”.
El mandatario consideró que estamos llegando a un punto en el que el amor es la única energía fundamental de la vida capaz de producir una transformación al enfrentar la energía oscura del capital. “Creo que hoy es la contradicción fundamental: la humanidad, la vida, contra el capital”.
“Demostramos que se puede crecer con derechos, que se puede reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que se puede revalorizar las pensiones conforme al coste de la vida y también hacer que los números de las cuentas públicas de la seguridad social y del conjunto de… pic.twitter.com/uf1All6KIQ
— Presidencia Colombia ?? (@infopresidencia) July 21, 2025
Al término de la reunión de alto nivel bautizada “Democracia siempre” -de la que el Gobierno de Chile fue el anfitrión desde la Casa de la Moneda-, cada uno de los presidentes de los cinco países participantes, en su orden Colombia, Uruguay, España, Brasil y Chile, expusieron sus impresiones y puntos de vista como resultado del encuentro.
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Mientras que el presidente de Colombia hizo énfasis en que “la multilateralidad está en crisis” y apuntó a que “cuando las tinieblas llegan el progresismo debe juntarse”, el mandatario de Uruguay, Yamandú Orsi, consideró que el objetivo fundamental posterior al el encuentro debe ser el de “fortalecer la convivencia”, tarea frente a la cual urge “evitar los extremismos y la pérdida de credibilidad en la democracia”, procurando generar “una propuesta en la que se identifique la población: libertad, igualdad y democracia”.
El presidente de España, Pedro Sánchez, se refirió a la importancia de “actuar unidos, con un mismo desafío: pasar a la ofensiva, frente a la internacional del odio que pone en riesgo a la democracia”. En este contexto afirmó que “preservar la democracia es un deber moral, una deuda que tenemos con las generaciones futuras”, en respuesta a esa “internacional reaccionaria que actúa en forma coordinada”, motivo por el cual “las fuerzas progresistas debemos actuar en forma conjunta”.
En síntesis, Sánchez propuso tres tareas comunes: “fortalecer las instituciones y el multilateralismo, combatir la desinformación promovida por los algoritmos, y propender por la justicia social, con políticas que ofrezcan certeza y esperanzas hacia el futuro”.
A continuación el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la más larga de las intervenciones puso de presente cómo “el camino para reconquistar la democracia y la libertad en Chile fue largo”, lo cual obedeció a que “las democracias no se construyen de la noche a la mañana”. Lula hizo claridad en que “vivimos una ofensiva antidemocrática: la democracia liberal no ha sido capaz de responder a los anhelos colectivos, los partidos han caído en descrédito”, y en tal medida planteó “la necesidad de regular las redes digitales, para combatir la desinformación”.
A su vez, coincidió con el presidente Petro en que “América Latina y el Caribe son una fuerza positiva para afianzar el multilateralismo”.
Ya en lo referente al presidente de Chile, Gabriel Boric, a modo de novedad noticiosa informó que hacia el objetivo de ampliar el grupo de “Democracia Siempre”, aceptaron integrarse los presidentes de México, Honduras, Inglaterra, Canadá, Australia, Albania, Sudáfrica, y Dinamarca.
Según Boric, “la democracia está bajo ataque”, circunstancia esta que a su modo de ver hizo de la cumbre de los cinco países “no un acto simbólico, sino político”. Y coincidió con ellos en la urgencia de «combatir la desinformación y enfrentar la desigualdad”, bajo el postulado de que “vamos a colaborar, en lugar de actuar cada uno por su cuenta. Nadie puede salvarse solo. Tenemos que actuar unidos”.
Por último, Boric hizo un llamado al alto al fuego en Gaza, e invitó a que las Naciones Unidas y su Consejo de seguridad “se pongan las pilas para que la ayuda llegue a los seres humanos que tanto lo necesitan”.

