–Mantener el equilibrio natural y político en la triple frontera amazónica compartida por Colombia, Brasil y Perú es fundamental para el futuro de las tres poblaciones establecidas en las riberas del río Amazonas. Esta vecindad, atravesada en el pasado por conflictos, ha establecido relaciones comerciales, culturales y sociales por encima de los límites geográficos.
El Centro Cultural del Banco de la República en Leticia, con el apoyo del Instituto Amazónico de Investigaciones (Imani) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Amazonia, realizó el Seminario Historias de Frontera, un encuentro académico y cultural que buscó contextualizar la situación actual entre Leticia (Colombia) y el poblado de Santa Rosa (Perú), a partir de la historia y la investigación.
Concebido como un espacio de diálogo y análisis, el Seminario exploró la configuración social y cultural del territorio urbano y rural en la triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú. En dos conversatorios se abordaron temas como la memoria histórica, la movilidad, la identidad y las prácticas cotidianas que les dan forma a la vida en esta región. El Seminario reunió a investigadores, expertos y habitantes, resaltando la riqueza y complejidad de los vínculos que se tejen en este cruce de culturas, lenguas y experiencias.
El historiador amazónico Jorge Enrique Picón Acuña, especialista en Estudios Amazónicos de la UNAL, abrió la jornada con un repaso histórico del Tratado Salomón–Lozano (1922), ratificado en 1934, que fijó los límites entre Perú y Colombia, le otorgó a Colombia parte del Trapecio amazónico, y garantizó su acceso al río Amazonas.
“Aunque este Tratado sentó las bases de la configuración territorial actual, también originó el conflicto de Leticia (1932-1933) –la única guerra internacional colombiana– por el control de este territorio, que terminó con el restablecimiento de la soberanía colombiana mediante el Protocolo de Río de Janeiro”, recordó el profesor Picón.
Por su parte, el historiador brasileño Luiz Ataíde, de Tabatinga, expuso la evolución histórica de esta ciudad fronteriza, desde su origen como puesto militar portugués en el siglo XVIII hasta su actual condición de municipio autónomo (1981). Destacó que Leticia y Tabatinga comparten una frontera terrestre invisible, con un intenso flujo diario de personas y mercancías gracias a acuerdos binacionales.
El Seminario también abordó el papel estratégico de la triple frontera como corredor de comercio, turismo y cooperación internacional. En este punto convergen Tabatinga (Brasil), Leticia (Colombia) y Santa Rosa de Yavarí (Perú), en donde el intercambio económico se ve favorecido por la cercanía y la diversidad cultural, evidenciada en el uso cotidiano del español, el portugués y las lenguas indígenas.
Uno de los momentos más relevantes del evento fue la intervención del investigador Santiago Roberto Duque, profesor de la UNAL y coordinador del Laboratorio de Manejo y Gestión de Humedales del Imani, quien advirtió sobre el riesgo de que Leticia pierda su acceso al río Amazonas por cambios en la geografía fluvial.
Estudios realizados por la UNAL Sedes Amazonia, Medellín y Palmira señalan que en los últimos 17 años se han registrado cinco sequías extremas, y que si se mantiene esta tendencia, hacia 2030-2032 el río se podría alejar hasta 4,7 km de Leticia en temporada seca, afectando gravemente el comercio de peces, el turismo y el transporte fluvial de la ciudad.
¿Por qué Leticia se está quedando sin río Amazonas?
La reciente dinámica del río Amazonas entre los estrechos de Nazareth y Tabatinga, pasando por Leticia, tiene una menor velocidad de flujo de sus aguas, y por lo tanto va dejando a su paso los sedimentos que transporta, lo que produce canales menos profundos y la formación acelerada de islas de cauce.
¿Cómo se perjudican las comunidades indígenas y la economía de la frontera?
Toda la población presente en este territorio, sean indígenas o de otros orígenes, viven y dependen del río Amazonas. Por lo tanto, la ciudad y las poblaciones humanas colombianas cercanas al río se verían perjudicadas por su alejamiento del territorio colombiano. La misma historia de Leticia y otras poblaciones ha formado la parte más esencial de su mundo. Por lo tanto, los efectos negativos de este proceso morfológico del río serán significativos en todos los ámbitos de la vida diaria de las personas que viven en la triple frontera.
¿Qué solución se le puede dar a este problema?
“Los Gobiernos colombiano y peruano se debe sentar a discutir sobre cómo ajustar los hitos fronterizos. Leticia necesita mantener una salida al río Amazonas, en colaboración con Perú y Brasil”, enfatizó el profesor Duque recordando que esta advertencia se planteó hace 20 años.
Además, el Gobierno colombiano y todas sus entidades nacionales, regionales y locales deben hacer el mayor esfuerzo por enfrentar este dilema futuro para que Leticia siga siendo una importante ciudad portuaria hacia el gran río Amazonas y la triple frontera.
Por último, el Seminario destacó que el Amazonas es un territorio anfibio, donde la vida, la economía y la cultura dependen de un delicado equilibrio entre la tierra y el agua. Comprender y proteger esta dinámica es fundamental tanto para el futuro de la región como para la convivencia entre sus pueblos. (Información y foto Agencia de Noticias UNAL).

