–(Imagen Portaviones USS Abraham Lincoln-U.S. Central Command). El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes en una entrevista con Axios que su país mantiene un despligue naval cerca de Irán «mayor» que el de Venezuela.
«Tenemos una gran Armada cerca de Irán. Más grande que en Venezuela», dijo el mandatario, que en varias ocasiones ha llegado a amenazar a la nación persa con una intervención militar en el marco de las ya contenidas protestas antigubernamentales.
Trump se negó a precisar qué opciones baraja en el actual contexto de crisis con Teherán, si bien no descartó la solución diplomática. En particular, apuntó que el país persa «quiere llegar a un acuerdo» y que sus autoridades han contactado con Washington «en numerosas ocasiones».
Esta jornada, el Comando Central de EE.UU. (Centcom) confirmó que ha desplegado en la región el portaviones USS Abraham Lincoln, junto con su grupo de ataque.
«Los marineros a bordo del USS Abraham Lincoln (CVN 72) realizan labores rutinarias de mantenimiento, mientras el portaaviones navega en el océano Índico», señaló en un comunicado el Centcom. Según reza el texto, el grupo de ataque del portaaviones «está ahora desplegado en Oriente Medio para promover la seguridad y la estabilidad regionales».
El despliegue se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la semana pasada que una «gran fuerza» se dirigía hacia Irán, al cual ha llegado a amenazar con una intervención militar en el marco de las ya contenidas protestas antigubernamentales.
El vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baqaei, aseveró esta jornada que la llegada de la flota estadounidense «no afectará la determinación […] de Irán para defender a la nación […] con todas nuestras fuerzas», aunque advirtió que provocará una «inseguridad» que afectará a todos los países de la región.
EE.UU. ha desplegado más sistemas de misiles tierra-aire Patriot y de defensa antiaérea THAAD en Oriente Medio para proteger a sus tropas en la región de cualquier posible respuesta con misiles iraníes de corto y medio alcance en caso de que Washington decida atacar a la República Islámica, informó The New York Times.
El Pentágono ya ha enviado una docena de cazabombarderos F-15E adicionales a Oriente Medio para reforzar el número de aviones de combate, según funcionarios estadounidenses. Además, los bombarderos de largo alcance con base en Estados Unidos, que podrían atacar objetivos en Irán, permanecen en un estado de alerta más alto de lo habitual.
En paralelo, el portaviones Abraham Lincoln, acompañado de tres buques de guerra equipados con misiles Tomahawk, entró este lunes en el área de responsabilidad del Comando Central de EE.UU. en el océano Índico occidental, según informó un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato. Si la Casa Blanca ordenara un ataque contra Irán, el portaviones podría, en teoría, actuar en uno o dos días, aseguran funcionarios militares.
El Gobierno de EE.UU. está considerando lanzar ataques de precisión contra funcionarios y comandantes iraníes de alto nivel, a los que califica como responsables de la muerte de manifestantes en su propio país durante las violentas manifestaciones antigubernamentales que sacudieron la nación persa desde finales de diciembre hasta primeros de enero, según declaró a Middle East Eye un funcionario del Golfo familiarizado con esos planes.
Los ataques podrían producirse esta misma semana, aunque ese plazo está sujeto a cambios, según se informó al medio este lunes.
De acuerdo con MEE, las discusiones dentro del gobierno estadounidense sobre el asunto han sido descritas como «caóticas», con un debate intenso sobre las posibles repercusiones de las represalias iraníes. El gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha estado evaluando la opción de atacar a Irán durante casi un mes.
Por otra parte, varios medios reportaron que tras pedirle a los manifestantes que «tomaran el control» de las instituciones estatales, Trump habría dado marcha atrás en sus intenciones de agresión, afirmando que «las matanzas habían cesado». La decisión de desescalar se habría producido mientras países del Golfo, como Arabia Saudita, Catar y Omán, presionaban en contra de los ataques. Aunque algunos informes interpretaron las declaraciones de Trump como un descarte definitivo a la intervención estadounidense, exfuncionarios y analistas consultados por MEE señalaron que parecían indicar solo una pausa. (Información RT).

