
El ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce, insistió que su país está a la espera de la entrega por Colombia de las informaciones sobre el bombardeo de la zona ecuatoriana de Angostura, donde la guerrilla de las Farc habían instalado un campamento.
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, subrayó en fechas recientes que las relaciones diplomáticas con Colombia están restablecidas aunque matizó que no en su más alto nivel al no haber designado ninguna de las dos naciones a sus respectivos embajadores.
El 1 de marzo de 2008, Colombia bombardeó, sin aviso ni permiso de su vecino, una zona selvática de Angostura, en la Amazonía ecuatoriana, en un operativo en el que murieron al menos 26 personas, entre ellas el portavoz internacional de las FARC, alias «Raúl Reyes».
Año y medio después, en septiembre pasado, en Nueva York, el entonces canciller ecuatoriano, Fander Falconí, y el colombiano, Jaime Bermúdez, trazaron una agenda para recomponer las relaciones y en noviembre fueron designados los encargados de negocios.
Quito y Bogotá están a la espera de que se constituya la comisión de Asuntos Sensibles para tratar los problemas más difíciles, que incluyen requerimientos de Ecuador y Colombia para despejar las dudas sobre el ataque.
Ecuador requiere información del ataque y una mayor presencia militar colombiana al otro lado de su frontera, donde operan los irregulares armados; mientras Colombia pretende que la justicia ecuatoriana entierre los procesos por asesinato que imputada a altas autoridades que dirigieron la operación.
Los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Colombia, Álvaro Uribe, ya dieron un primer paso al reunirse el pasado 22 de febrero en Cancún (México) durante la cumbre del Grupo de Rio por primera vez desde la ruptura de relaciones por parte del primero.
Correa reiteró a Uribe las condiciones bajo las cuales restablecerá las relaciones diplomáticas plenas, entre ellas que Ecuador reciba toda la información sobre la operación militar, incluidos los archivos informáticos decomisados a «Raúl Reyes».
Uribe, por su parte, insistió en la necesidad de superar los «asuntos sensibles» que se derivaron de esta crisis, entre ellos las causas judiciales abiertas en Ecuador contra altos cargos colombianos.
El ex canciller Falconí, artífice ecuatoriano de ese acercamiento hasta su salida del ministerio en enero, dijo hoy a la televisión local Teleamazonas que con la entrega de Bogotá de la información requerida por Quito sobre el bombardeo «Ecuador ya puede dar un salto hacia adelante en la normalización plena de sus relaciones diplomáticas».
Además, en Ecuador, el juez encargado del caso Angostura, se abstuvo la semana pasada de continuar con el proceso, y decidió sobreseer los casos contra el ex ministro colombiano de Defensa Juan Manuel Santos y otras autoridades militares de ese país.
