
Los complejos de la subversión estuvieron habitados por miembros del frente quinto de las Farc que mantienen su accionar en esta zona del norte de Antioquia.
Tropas del Ejército encontraron en estos dos campamentos más de 200 kilos de víveres, cien matas coca en semillero, diez caballos y diez reces, así como televisores plasma y equipos de comunicación que dejaron abandonados cuando llegaron los uniformados
