
Cuatro policías y militares colombianos completan hoy 10 años en poder de la guerrilla de las Farc y sus familiares pidieron al grupo rebelde que los liberen. Los uniformados fueron secuestrados el 4 de agosto de 1998, cuando más de 500 guerrilleros de las Farc se tomaron la base antidroga de la Policía situada en el municipio de Miraflores, en el sureño departamento de Guaviare.
En la acción murieron nueve militares y policías, 10 más quedaron heridos y 63 fueron secuestrados, la mayoría de los cuales recuperó su libertad gracias a un canje por rebeldes presos y a una liberación unilateral de las Farc.
Otros cinco de los uniformados secuestrados en Miraflores fueron rescatados por el ejército el pasado 2 de julio, en desarrollo de la operación ‘Jaque’ que permitió la liberación de 15 personas, entre ellas la ex candidata presidencial francesa, Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 militares y policías.
De la toma de Miraflores continúan en poder del grupo al margen de la ley, el teniente de la policía William Donato, el cabo segundo de la policía Róbinson Salcedo y los sargentos del Ejército Luis Alfredo Moreno y Arbey Delgado.
“En la casa todos nos sentimos secuestrados. No le puedo pedir otra cosa a la guerrilla que libere a mi hijo. Al Gobierno que nos ayude porque se nos han acabado las lágrimas”, dijo al diario El Tiempo de Bogotá María Concepción Chagueza, la mamá del sargento Moreno.
Lo propio hace María del Carmen, madre del teniente Donato, quien según ex compañeros de cautiverio tiene un problema en el cuello debido a las cadenas que debe cargar diariamente.
Para María del Carmen, la única manera de acabar con ese tormento es que el Gobierno y la guerrilla lleven a cabo el canje humanitario que busca intercambiar a unos 500 rebeldes presos por unos 24 secuestrados, entre ellos tres políticos y varios militares y policías.
AFP – BOGOTÁ
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