Bajo la dirección de Jorge Hugo Marín, en esta celebración de los quince años de la hija de un “emergente” la realidad colombiana, el humor negro, la novedad y las sorpresas serán el plato fuerte. Ocho actores en escena, un público que terminará “enrumbado” y una propuesta totalmente innovadora para revolucionar La Casa del Teatro. Una producción de La Maldita Vanidad y el Teatro Nacional.
Amparo decide celebrar, con todos los juguetes, el cambio de niña a mujer de su hija Alicia. Ha contratado al mejor preparador de fiestas, Jair; ha alquilado el famosísimo lugar administrado por La Chava; ha mandado a confeccionar el vestido de “la niña” donde el reconocido diseñador Alfredo, y tiene planeada muchas sorpresas pues por el dinero no hay problema.
Lo importante es suplir los caprichos de todos y lograr que su hija cumpla el sueño que ella no pudo tener. En medio de los preparativos algunas cosas se salen de lo programado: las peleas entre dos hijos caprichosos, el despiste del guardaespaldas, las preguntas impertinentes de la dueña del lugar, la ceguera del pianista, algunos secretos que salen a flote y, sobre todo, la llegada de un inesperado regalo.
Ella Becerra, María Soledad Rodríguez, Angélica Prieto, Andrés Estrada, Diego Peláez, Daniel Diaza, María Adelaida Palacio y Wilmar Arroyave son los actores encargados de darle vida a esta tragicomedia. Tomándose todo el lobby de La Casa del Teatro Nacional y presentando hasta la calle como parte de una escenografía “kitsh”, esta novedosa propuesta cambiará la organización espacial de un público que terminará celebrando en una divertida fiesta de quince años.
Escrita y dirigida por Jorge Hugo Marín, “Como quieres que te quiera” presenta una mirada a una de nuestras más arraigadas tradiciones: la celebración de los 15 años de una joven colombiana. Con la imitación de los valses ingleses, el cambio de zapatilla de los cuentos de hadas y demás rituales de iniciación social que hacen parte de estas ceremonias, esta fiesta de 15 tiene un ingrediente especial: está empañada por la realidad de un padre narcotraficante en la cárcel y un contexto de violencia disfrazado por la festividad. Una producción de La Maldita Vanidad y el Teatro Nacional.