
El gurú de la tecnología móvil, Tomi Ahonen dio a conocer un estudio que realizó para la marca Nokia, donde descubrió que en promedio, los adictos a los teléfonos celulares checan su Smartphone un promedio de 150 veces durante un día, tiempo en el que juegan, ajustan la alarma, escuchan canciones, toman fotos, se conectan a internet y hablan por teléfono. Incluso hay casos más graves de personas que no pueden dejar su teléfono solo durante más de seis minutos.
Ahonen indicó que la gente recibe o evita 22 llamadas telefónicas al día; envía o recibe 23 mensajes diarios y checa la hora en la pantalla 18 veces. Lo considerado normal sería hacer 3 llamadas y recibir otras 3 al día, sin embargo, para llegar a las 22 que menciona Ahonen, también toma en cuenta aquellas veces en las que no alcanzamos a contestar, las llamadas que se cortan de repente o no entran, y las que simplemente no queremos contestar.
Pero este padecimiento no es exclusivo de quienes poseen teléfonos inteligentes. Los dueños de celulares más sencillos pueden revisar varias docenas de veces las funciones básicas de sus dispositivos.
Por su parte, el doctor James Roberts, de la Baylor’s Hankamer School of Business en Texas, publicó en el 2012 una investigación en la que encontró que la adicción a la “mensajería instantánea” es producto del materialismo y la impulsividad de nuestra cultura de consumo.
“(los teléfonos celulares) No son sólo una herramienta de consumo, sino que se utilizan como un símbolo de estatus. También están erosionando nuestras relaciones personales”.
Para Roberts, esta adicción es similar a la que se sufre por las compras compulsivas.