El concepto de responsabilidad social ha sufrido cambios a lo largo de la historia que han reformulado la definición de los elementos que influyen en la sostenibilidad y los actores que hacen que ésta sea posible. Con la llegada del siglo XXI, el papel de las empresas cobró gran importancia por su rol dinamizador de la economía y la sociedad.
Este planteamiento, aterrizado en la agenda post 2015 de las Naciones Unidas, busca que el sector privado lleve a cabo acciones en beneficio del desarrollo sostenible: la creación de un entorno favorable (paz, infraestructuras, DD.HH.) y la garantía de los recursos (alimentación, agua, energía, clima), de las capacidades humanas (educación, salud, igualdad) y del crecimiento inclusivo (prosperidad y equidad).
Por esta razón, desde hace varios años Eternit ha trabajado en proyectos con el fin de contribuir con el desarrollo sostenible de Colombia. La compañía se ha centrado, entre otros, en un aspecto considerado por las organizaciones internacionales como prioritario: la preservación del agua.
Milton Barrera, director general Elementia región Andina (grupo empresarial al que pertenece Eternit), afirmó: “En línea con nuestra estrategia empresarial y de acuerdo con nuestra política responsabilidad, nos unimos en 2009 al Proyecto Hydros, una iniciativa mundial propuesta por el sector privado que busca generar sensibilización sobre el uso sostenible de los recursos hídricos y que invita a las personas a ser embajadores del agua. Su objetivo, sin duda, es también una prioridad para Eternit”.
Hydros nació en 2008 como una acción conmemorativa del Día del Agua, propuesta por el grupo empresarial Kaluz y su fundación, quienes lanzaron una serie de libros de fotografías sobre el agua con el objetivo de concientizar acerca de la importancia del uso responsable de este recurso natural. Las publicaciones llegaron a manos de líderes nacionales, regionales y mundiales, que avalaron el potencial del proyecto. La iniciativa fue presentada en 2012 ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (RIO+20) y ha sido acogida por varias empresas alrededor del planeta.
Como miembro Hydros, Eternit desarrolló en Colombia, entre otros, el proyecto “Protejamos el Oso” con el fin de recuperar la quebrada El Oso ubicada en el municipio de Sibaté (Cundinamarca). El proyecto ambiental se basó en uno de los ocho Objetivos del Milenio que fijó la ONU en el año 2000 y que los países miembros acordaron cumplir, el de “garantizar la sostenibilidad del medio ambiente”, que apunta a que dos billones de personas tengan acceso a saneamiento básico en 2015.
“Suministramos y pusimos en marcha 50 sistemas de tratamiento de aguas en viviendas de la vereda Perico para reducir la contaminación de la quebrada del río Muña. Antes las aguas residuales de estas viviendas llegaban a la quebrada sin ser tratadas, lo que ocasionaba un impacto negativo en este cuerpo de agua tan importante”, expresó Milton Barrera. Agregó, “este proyecto ha contribuido no solo a la reducción de la contaminación del agua, sino que ha sido un aporte enorme para la mejora de la calidad de vida de las comunidades cercanas a la quebrada”.
Eternit, además, con el objetivo de mejorar el almacenamiento de agua potable a nivel nacional, suministró tanques de almacenamiento de este recurso a 31 madres comunitarias de la localidad de Usaquén y a 25 escuelas del área urbana y rural de Yumbo, lo que ha mejorado la calidad de vida de cientos de personas.
Sin embargo, para ser sostenible, no basta con la sola instalación de los sistemas de tratamientos: la compañía ha realizado jornadas de sensibilización mediante talleres que promueven el compromiso con la preservación de los recursos naturales y de la naturaleza. Un trabajo que tiene componentes de participación y de inclusión donde toda la comunidad contribuye.
Asimismo, comprometidos con la causa y en línea con Hydros, la compañía realiza actividades de socialización con sus colaboradores para el uso eficiente de este recurso en sus plantas y cuenta con un programa de manejo responsable de aguas residuales en sus plantas. También gestiona un proyecto de captación de aguas lluvias para el riego de sus jardines y zonas verdes.