ONU advierte situación crítica de 200 mil personas por ataques de Farc en Tumaco
Por medio de un informe, la ONU advirtió de la crítica situación que enfrentan cerca de 200 mil personas que viven en la zona donde el derrame de crudo ocasionó un fuerte impacto medioambiental en Colombia. Esta advertencia se dio luego de que una misión humanitaria de esta organización recorriera el municipio de Tumaco y evaluara el estado de los ríos Mira y Caunapí, tras los ataques de las Farc.
El Coordinador Humanitario de Naciones Unidas en Colombia, Fabrizio Hochschild, manifestó su profunda preocupación por las familias que viven los efectos de la escalada terrorista de las Farc en el departamento de Nariño y Putumayo.
Hochschild hizo un llamado de urgencia a las partes en La Habana a adoptar medidas de desescalamiento de la confrontación que eviten aún más sufrimiento a la población civil.
Según el informe de la ONU, además de las limitaciones a acceso de agua para 160.000 personas en la ciudad de Tumaco y de 20.000 más en la zona rural, la población afrodescendiente e indígena que viven las zonas afectadas están padeciendo afectaciones de salud, incluyendo problemas respiratorios y de la piel.
“Niños, niñas y mujeres son los más afectados. Escuelas y casas de madres comunitarias han tenido que interrumpir su labor. Estamos desesperados; el río es el corazón de nuestra comunidad, la única alegría para nuestros niños”, afirmó el representante de un Consejo Comunitario.
Alrededor de 8.000 y 10.000 barriles de crudo vertidos por el ataque contra el Oleoducto Transandino han afectado más del 70 por ciento de los manglares del entorno, afectando seriamente la subsistencia de las comunidades ribereñas y costeras.
“Cerca de 7.000 familias que dependen de la pesca, recolectores de moluscos, cultivadores de camarones y cazadores son víctimas directas de este nuevo derrame de petróleo. Especies menores – componente esencial de la alimentación de la población – también se ven afectadas por la contaminación”, afirma el documento.
A lo anterior, agregó el informe: “Las consecuencias ambientales y sociales de este atentado son devastadoras para una población que desde hace años padece toda clase de impactos del conflicto armado y se cuenta entre las más pobres y abandonadas de Colombia. Preocupa especialmente que los efectos van a prolongarse durante mucho tiempo. Todo esto debería llevar a sus autores a eliminar de su repertorio bélico este tipo de acciones que victimizan a los colombianos más vulnerables”.
Por último, la ONU concluye en su informe que solo un pronto desescalamiento del conflicto permitirá aliviar el sufrimiento de la población civil y recuperar la confianza indispensable para que las negociaciones de La Habana culminen en un acuerdo de paz.
