
Según confirmó la Central Unitaria de Trabajadores (Cut), 7.000 trabajadoras que se dedican al cuidado de los niños, cuyas madres no pueden encargarse de ellos por ser madres solteras, protestan a nivel nacional por deficiencia administrativa del ICBF.
De acuerdo con la Cut, la inconformidad se debe a «la crisis social y humanitaria que se ha desatado por la improvisación administrativa de los programas de primera infancia a cargo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF».
Esta entidad del Estado estaría encaminada a «acabar con los programas tradicionales de bienestar familiar, los cuales han sido atendidos por las madres trabajadoras por más de 30 años», indica el comunicado del sindicato.
Para el sindicato, este trabajo es objeto de «persecución laboral», puesto que «han venido siendo hostigadas sistemáticamente por los operadores y el ICBF con contratos lesivos de sus garantías laborales, con la finalidad de que estas deserten de los programas de primera infancia y se les desconozcan definitivamente los derechos prestacionales que se les adeudan por tantos años al servicio».
Por su parte, Cristina Plazas, directora del ICBF, requirió a los operadores de servicios implementar planes de contingencia para que las protestas no afecten los servicios.
«Tanto en la Sede Nacional como en las regionales del Instituto, estaremos muy atentos para verificar que el derecho a la atención de nuestros niños no sea vulnerado. A las madres y padres comunitarios les hago un llamado muy especial y es que no se dejen llevar por presiones externas o información errada que al final solo afecta a los más pequeños», aseguró Plazas.
El Icbf informó que los ajustes que este año se han venido implementando en los Programas de Primera Infancia, responden a un plan orientado a garantizar servicios de la mayor calidad, con transparencia y oportunidad y mejorar las condiciones de 60.000 madres que trabajan en los programas.
