Bogotá

Estudiantes de U. Nacional rediseñan buses y sistema Transmilenio

transmilenio–Un grupo de estudiantes de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), se dio a la tarea de idear un rediseño del sistema TransMilenio, para corregir las enormes deficiencias que presenta actualmente en particular para la población en condición de discapacidad.

Según explican los estudiantes, el sistema masivo de transporte de Bogotá, TransMilenio, ya no satisface las necesidades de la capital. Los pasajeros no tienen el espacio necesario ni la comodidad al usar el sistema y mucho menos las personas en condición de discapacidad, que muchas veces no pueden siquiera acceder a los articulados.

La propuesta incluye un rediseño de los buses, disminuyendo la cantidad de sillas en los articulados, adecuar las rampas de acceso y mejorar los sistemas de audio para que las personas en condición de discapacidad se transporten de manera adecuada.

“Encontramos las deficiencias que tiene el sistema en varios de los mecanismos de inclusión a las personas en condición de discapacidad”, indicó Alejandro Moreno, uno de los investigadores.

u.n. transmilenioEntre las problemáticas, los usuarios con visión reducida no cuentan con los recursos necesarios para determinar cuál de los buses llega a las estaciones, por lo que se necesitará un sistema de audio que les indique qué bus llegará y en qué vagón realiza su parada.

Las calles, en general, muchas de ellas desniveladas y deterioradas, son un riesgo para la gente con discapacidad visual; además, para ellos no existe ninguna ayuda que les permita saber si el tráfico está activo.

Sumado a esto, solo un pequeño porcentaje de todos los articulados de TransMilenio y los buses del SITP están adecuados para facilitar su uso a personas en discapacidad de movimiento parcial o total.

Teniendo en cuenta que el espacio al interior de los articulados no es eficiente por el exceso de asientos, que le quitan capacidad al sistema masivo y al área de tránsito de las personas en condición de discapacidad, los estudiantes proponen un modelo de reorganización, que permita optimizar los espacios y favorecer el flujo de pasajeros.

“Una de nuestras propuestas está enfocada en distribuir las sillas del TransMilenio, pasar de alrededor de las 44 que usualmente tiene el bus, a 20. Estas deben ubicarse a los lados del articulado en una sola fila, permitiendo así que las personas con discapacidad que requieran de una silla de ruedas para movilizarse lo hagan con mayor espacio y de forma más cómoda, algo que el sistema actual no les permite”, señaló el estudiante Moreno.

Esto, además, aumentaría la capacidad al doble, para que muchas más personas se movilicen. Para la optimización de costos, los buses actuales pueden ser modificados y así evitar la compra de unos nuevos, consideran los estudiantes.

En la propuesta para el prototipo de este articulado, Ana Fonseca, Albert Hernández y David Guerrero, los demás estudiantes que conforman el proyecto, resaltan la necesidad de mantener la ubicación de las sillas mirando hacia el frente, a diferencia del metro de Medellín en el que las sillas van hacia el centro del bus.

“El metro tiene un sistema de frenado secuencial, lo que permite que la gente no se mueva de los asientos; TransMilenio no cuenta con esto y provocaría que las personas se cayeran o lastimaran”, comentó.

A esto se suma la adecuación de rampas de acceso a los buses del SITP, puesto que no todas las rutas tienen tres puertas y las personas en condición de discapacidad deben esperar hasta que llegue el bus indicado para desplazarse.

Estas ideas deberán ser consideradas por el sistema de transporte cuanto antes, ya que, desde el primero de abril de 2014, en un fallo de tutela, la Corte Constitucional ordenó a TransMilenio y a la Alcaldía de Bogotá que en un máximo de dos años debía modificar la estructura de los buses del sistema integrado de transporte SITP, para que se permita el debido acceso a ese transporte a las personas en condición de discapacidad.

La Corte también indicó que el diseño del plan de acción debe llevarse a cabo dentro de los primeros seis meses del término de dos años y deberá atender a las necesidades reales de esta población. (Con información de la Agencia de Noticias U.N.)