
Los 2.613 estudiantes de colegios distritales, la Administración Peñalosa y un grupo de maestros encabezado por Alexánder Rubio, reconocido entre los 50 mejores profesores del mundo, cumplieron los requisitos para batir el récord mundial de la cadena de percusión corporal más larga del mundo. Por un momento la Plaza de Bolívar, en donde se realizó el evento, cambió totalmente su energía gracias a la unión de los estudiantes bajo la práctica del yoga.
Se trata de la cadena de percusión corporal más grande del mundo, donde se unieron a través de la meditación alumnos de 15 colegios públicos de ocho localidades. La meta: superar a Singapur, que tenía este récord con la participación de 1.180 estudiantes; con el fin de mostrar que en Bogotá los colegios son espacios de reconciliación y paz.
Con este evento los estudiantes de colegios distritales cumplieron los requisitos para romper el récord mundial. Ahora la ciudad está a la espera de que la oficina de los Guiness Records evalúe las evidencias.
“Para este Gobierno del alcalde Peñalosa es clave el arte y la cultura. El yoga es una forma que conecta mente, cuerpo y alma, además de enseñar a resolver conflictos. Alrededor del ‘Yogui fest’ hemos logrado romper un récord y hoy estos jóvenes son los protagonistas”, destacó la María Victoria Angulo, secretaria de Educación.
En un tiempo de 15 minutos se resumió un gran trabajo que por meses adelantaron entidades distritales, estudiantes de 15 colegios públicos y un grupo de profesores integrado por Fabio Acuña, Nelson Garzón y Alexánder Rubio, este último reconocido por incorporar el yoga en la formación de sus alumnos.
Como testigos del récord se contó con la participación de representantes de las siguientes entidades: Cancillería, Embajada de la India, Secretaría de Salud y la Fundación el Arte de Vivir. Así mismo, como supervisores asistieron representantes de Idiprón, Universidad ECCI, Secretaría de Seguridad, Iglesia Manantial y personas particulares, entre otros.
