
El Distrito y la Policía Ambiental lograron rescatar 19 aves silvestres que estaban en cautiverio en una vivienda ubicada en la localidad de Usaquén, en el norte de Bogotá.
Según con las autoridades, se trata de tres tulipanes, 3 copetones, 7 canarios costeños, 2 pericos, 1 mochuelo, 1 dominicano, 1 meriño y 1 chamón.
Estas aves estaban listas para ser comercializadas como animales domésticos en el mercado negro.
En el operativo, fue capturaron a una mujer y puesta bajo disposición de las autoridades judiciales.
«A raíz de la incautación se le hace un llamado a los bogotanos, sobre todo a los padres de familia a que no compren animales silvestres. Estas especies deben estar en su habitad, más no en los patios de las casas de los bogotanos», afirmó el secretario de Ambiente, Francisco Cruz.
En lo recorrido del año, van cuatro los casos registrados de comercialización ilegal de animales silvestres en Cundinamarca.
El tráfico de fauna silvestre es considerado un delito ambiental, que da penas privativas de la libertad de hasta nueve años de cárcel.