Alcalde Galán condenó violentos hechos registrados en la UNAL y dice que se investigan disparos: «Ataques con bombas molotov y artefactos explosivos no son protesta»
–El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, condenó los violentos hechos protagonizados por los encapuchados de siempre en la Universidad Nacional, que atacaron con bombas incendiarias y papas bomba a la Policía, y confirmó que hubo disparos, que son objeto de investigación.
«Ataques con bombas molotov y artefactos explosivos no son protesta», advirtió el mandatario Distrital. «No vamos permitir este tipo de ataques y los responsables serán judicializados», precisó.
Ataques con bombas molotov y artefactos explosivos no son protesta.
Lo sucedido hoy en la Universidad Nacional es motivo de investigación. No vamos permitir este tipo de ataques y los responsables serán judicializados. En @Bogota garantizamos la protesta, pero también los… pic.twitter.com/OqkOJDHMCn
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) July 26, 2024
A su turno, las directivas de la Universidad Nacional rechazaron lo sucedido frente a las instalaciones de la universidad y calificaron como inaceptable el uso de armas de fuego por parte de la policía nacional.
#URGENTE | La @PoliciaColombia está disparando al parecer con armas de fuego a estudiantes de la Universidad Nacional. Este ataque brutal es inaceptable y pone en riesgo vidas. Exigimos una respuesta inmediata del Gobierno Distrital y Nacional para proteger a los jóvenes y… pic.twitter.com/99V0IrL2py
— Ana Teresa Bernal Montañéz (@anateresabernal) July 25, 2024
A través de un comunicado de la vicerrectora, Carolina Jiménez, confirmó que en esos hechos que se presentaron frente a las entradas peatonales de la calle 26 y 45 del campo universitario, una persona resultó herida y posteriormente fue atendida por el Comité de Prevención del Riesgo y Atención de la Emergencia – CPRAE de la Universidad, pero ya se encuentra fuera de peligro.
Igualmente, solicitó a las autoridades adelantar las investigaciones correspondientes sobre las acciones de la fuerza pública, haciendo énfasis en que el campus debe ser “un territorio de paz”.
