Internacional

Marco Rubio realizará primera gira por Centro América y el Caribe en medio de los cambios en política migratoria de EE.UU

–En medio de cambios en la política migratoria estadounidense, con medidas que incluyen deportaciones masivas de indocumentados y el cierre de las solicitudes de asilo en la frontera, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitará Panamá a fines de enero en su primer viaje al extranjero en el cargo, que también incluirá paradas en otros países de Centroamérica y el Caribe, informó una portavoz oficial.

Rubio, el primer hispano en convertirse en jefe de la diplomacia de EEUU, llegará el 31 de enero a Ciudad de Panamá en medio de una polémica sobre la soberanía del Canal de Panamá, cuyo control ha prometido recuperar el presidente Donald Trump ante el rechazo de su homólogo panameño José Raúl Mulino.

Se espera que el exsenador, con amplios vínculos con Latinoamérica, viaje además a Guatemala, República Dominicana, Costa Rica y El Salvador, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, confirmando un informe del medio especializado Politico, aunque indicó que el itinerario puede estar sujeto a cambios.

El secretario de Estado «está dando prioridad a la región porque es donde vivimos”, afirmó Bruce. “No seguiremos ignorando la región como lo han hecho otras administraciones”.

«Hay una razón por la que este es el primer viaje. Es una muestra de la seriedad con la que se lo toma, de lo que va a significar en lo que respecta a sus programas y de cómo se relaciona con su compromiso con esta nación, de abordar los temas que le importan y, sin duda, los temas de la agenda de Trump», agregó Bruce a periodistas.

La portavoz insistió en que «se trata de asegurarnos de que, si queremos estar seguros, prósperos y en buena forma, tenemos que interesarnos por nuestros vecinos, y en el mundo de hoy, sin duda es América del Sur y América Central».

Naciones como Panamá, Guatemala, Costa Rica y El Salvador son vitales en una alianza con Washington para enfrentar los retos de la crisis migratoria que sufre la región.

La nueva Administración de Donald Trump quiere frenar los flujos migratorios provenientes de Latinoamérica y el nombramiento de Rubio como jefe de la diplomacia estadounidense anticipa una mayor atención hacia la región.

La visita a Panamá se da en un momento de tensión por la promesa de Trump de «retomar» el control estadounidense sobre el Canal de Panamá, lo que ha generado el repudio de las autoridades del país centroamericano.

Durante su audiencia de confirmación en el Senado, Rubio sugirió que el uso que China hace del Canal de Panamá supone una violación a los términos de la entrega de esa vía interoceánica a los panameños.

El Canal de Panamá fue construido por Estados Unidos, que lo inauguró en 1914 y lo administró hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999, como quedó establecido en los Tratados Torrijos-Carter firmados el 7 de septiembre de 1977 en Washington.

Asimismo, el viaje de Rubio a la región llega después de que Nicolás Maduro fuera investido el 10 de enero para un nuevo mandato en Venezuela a pesar de las denuncias de fraude electoral por parte de la oposición y de la comunidad internacional.

Este mismo miércoles, Rubio habló con los líderes opositores venezolanos Edmundo González Urrutia, a quien Washington considera el presidente electo, y María Corina Machado para reafirmarles su apoyo.

«Rubio reafirmó el apoyo de Estados Unidos a la restauración de la democracia en Venezuela y a la liberación incondicional e inmediata de todos los presos políticos, en línea con las aspiraciones democráticas pacíficas del pueblo venezolano», declaró su portavoz.

El pasado miércoles Rubio, de 53 años, hizo eco a las primeras promesas de Trump de poner fin a la entrada masiva de inmigrantes indocumentados a Estados Unidos.

“El Departamento de Estado ya no emprenderá ninguna actividad que facilite o fomente la migración masiva”, advirtió Rubio.

“Nuestras relaciones diplomáticas con otros países, particularmente en el hemisferio occidental, darán prioridad a la seguridad de las fronteras de Estados Unidos, a detener la migración ilegal y desestabilizadora y a negociar la repatriación de inmigrantes ilegales” a sus países de origen.

Rubio dijo que el Departamento de Estado pondrá fin a cualquier esfuerzo por promover la diversidad, la equidad y la inclusión en la contratación, de acuerdo con las órdenes que Trump emitió el primer día de su nuevo mandato.

“Esta orden se ejecutará fielmente y se observará tanto en la letra como en el espíritu”, precisó Rubio, “Debemos recompensar el desempeño y el mérito”.

La administración del presidente Donald Trump canceló los planes de viaje de los refugiados que habían sido aprobados para ingresar a Estados Unidos antes de la fecha límite que vence la semana próxima y dejó en suspenso el programa de reasentamiento de refugiados en el país.

Miles de refugiados que huyeron de la guerra y la persecución, y que habían pasado por un proceso que a veces duraba años, ahora están varados en varios lugares del mundo.

El presidente Trump suspendió el programa esta semana como parte de una serie de órdenes ejecutivas para acabar con la inmigración irregular. Su medida había dejado abierta la posibilidad de que los refugiados que habían sido evaluados para venir a Estados Unidos y tenían vuelos reservados antes de la fecha límite del 27 de enero pudieran ingresar.

Pero en un correo electrónico fechado el martes y revisado por The Associated Press, la agencia estadounidense que supervisa el procesamiento y las llegadas de refugiados le dijo al personal y a las partes interesadas que «las llegadas de refugiados a Estados Unidos han sido suspendidas hasta nuevo aviso». (Información VOA y DW).