Nacional Política

Petro: ¿por qué el decreto de Gaviria era bueno y el mío es malo y dictatorial?

–No ha parado de trinar el presidente Gustavo Petro respondiendo la avalancha de críticas y cuestionamientos por su decreto de convocatoria de la consulta popular. «No es un decretazo, es la justicia para el pueblo trabajador y sus derechos», afirma. «A quienes hablan de «decretazo» les informo que la argumentación entregada a la Corte Constitucional, es la misma que entregó el expresidente Cesar Gaviria a la Corte Suprema para que se convocara a la Asamblea Nacional Constituyente de 1991″, subraya.

A propósito de Gaviria Trujillo, ayer Petro lo saludo de mano en fugaz encuentro, sin cruzar palabras, en la posesión de Lina Escobar como nueva magistrada de la Corte Constitucional. Se evidenció la sorpresa del actual director del Partido Liberal.

En uno de sus trinos, el presidente Gustavo Petro pregunta: ¿Por qué el decreto de Gaviria era bueno y el mío es malo y dictatorial?

Y en respuesta, entrega «a los juristas hombres y mujeres de Colombia y a la ciudadanía» el mensaje central del decreto de Cesar Gaviria sobre la convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente que aceptó la corte Suprema de Justicia en su sala Constitucional en 1990 en sus sentencia 138 de 1990.

En este texto, resalta Petro, se explica la sentencia 138 de 1990 de la CSJ, que declara constitucional el Decreto 1926 de 1990. Este escrito considero que le dará elementos que servirán en el debate que se abrió hoy y que esta requiriendo con urgencia.

Dicha sentencia tiene 5 puntos de básicos que le serán útiles:

1. Reafirma la soberanía popular como fuente directa del poder constituyente,
2. Reconoce que el constituyente primario no puede ser subordinado al poder constituido,
3. Valida la expresión política del pueblo como acto con valor jurídico en contextos de transición,
4. Destaca la primacía del principio democrático en contextos de crisis, y
5. Concluye con claridad que la jerarquía del constituyente originario está por encima de los procedimientos ordinarios de reforma, dejando en evidencia que cualquier intento de someter esa voluntad a filtros institucionales representa una contradicción con el fundamento mismo de la democracia constitucional.

De otro lado, el presidente Gustavo Petro recaba:

«Si en el Congreso no se puede hacer consensos, que no sea pasando por encima de los derechos del pueblo trabajador, no hay otra forma de hacerlo, que convocando al soberano popular que he solicitado en forma de una consulta popular, solo para ordenar una reforma laboral, con las mismas palabras y argumentos que firmó el entonces ministro Humberto de la Calle.

Agrega que si tampoco el estado colombiano lo permite, claro que ya no, queda sino el poder constituyente, que no convoco yo, sino el mismo pueblo, con su voto.

Y es para llegar a consensos que abran la democracia en Colombia y se construya de verdad, el estado social de derecho y la paz, complementa.

Además, Petro advierte: «Pero ya los golpistas salen a afirmar que es para reelegirme» y al respecto precisa:

«No señores, cuando se instale la constituyente, no seré presidente de Colombia. Quizás si el pueblo lo quiere, en ese entonces y esté vivo, seré constituyente, que no se me asusten».

En el último trino, en la mañana de este viernes, el presidente Gustavo Petro profundiza sobre el proyecto de Reforma Laboral que está enfrentando su último debate en el Senado de la República y establece que en las plenarias «se están definiendo posiciones alrededor de intereses. El interés del empleador y los intereses de la gente que trabaja».

Subraya que esta «es una muy buena discusión y debate» y, además afirma, «es el debate de la historia contemporánea», para señalar luego que la historia nos mostró, cómo saliendo de la esclavitud, y el feudalismo, el capital y el trabajo deberían, o enfrentarse o pactar.

Reseña que el siglo XX, vio dos guerras mundiales donde murieron álrededor de cien millones de hijos de trabajadores y campesinos, y decenas de revoluciones obreras, populares, con millones de muertos por conquistar derechos y libertades.

-Cayeron imperios, monarquías y hasta el llamado III Reich, nazis; obreros y patrones fueron aprendiendo a dialogar.

-Surgió lo que llamaron el pacto socialdemócrata o el New Deal, que consistió en repartir las utilidades que generaba el crecimiento de la productividad, entre patrones y asalariados.

-El patrón entendió, después de todas las guerras del mundo, que si el trabajador ganaba más, él tambien ganaba más.

-Hubo paz.

Luego pregunta:

-¿Por qué en Colombia no hay un pacto social asi?

-¿Por qué dejamos que la tierra fértil no produzca alimentos?

-¿Por qué nos mantenemos en un atrasado siglo XIX, donde el patrón ganaba, por extenderle la jornada al trabajador?

Y se responde:

Así no es hoy en el siglo XXI. En este siglo se gana es por el crecimiento de la productividad alrededor de la inteligencia artificial y las energías limpias.

Puntualiza que Colombia debe ponerse en ese nivel. El conocimiento es productividad y la productividad es riqueza.

«¿Queremos ser ricos?… pues produzcamos», afirma y prosigue:

¿Los patrones quieren ganar? Vale. Pero como nos enseñó la historia y la humanidad, después de tantos millones de muertos: haciendo que las y los trabajadores ganen más realmente, y que la sociedad sepa más».

Advierte que «no es extendiendo la jornada en el tiempo, no es sobre explotando, es logrando una vida digna para el trabajador y la trabajadora» y complementa que «si el trabajador y la trabajadora viven una buena vida, pues el patrón será más rico. Esta es la regla de hoy del capitalismo. Lo demás es juegos de casino, especulación y lentejuelas con sus mafias asesinas incluidas».

Afirma que «en Colombia han asesinado centenares de miles de trabajadores» y que «la masacre de las bananeras a principios del siglo XX, se queda en pañales».

Anota que la gobernanza paramilitar que no permitió que se aplicara la constitución de 1991, se construyó para matar y dominar trabajadores campesinos, mujeres y niños de las haciendas y de la ciudad, y nos volvimos el tercer país más desigual del mundo, y uno de los más violentos, en medio de la belleza esplendorosa de nuestra naturaleza y de la vida.

«En la consulta popular he invitado al pueblo a hacer un pacto social. Si vivimos en uno de los países más bellos del mundo, entonces que nuestra vida sea buena y digna», precisa.

Dice que no pide sino que el día termine a las seis de la tarde, que las familias puedan reunirse sábados y domingos y festivos y descansar o que se les pague más, si trabajan en esos días.

Para concluir: «Que la gente que labora tenga un contrato laboral y no una mentira de esclavistas. Estamos en el siglo XXI. Seamos modernos. El senado tiene aun la palabra, que no sea el senado romano de esclavistas, sino el senado de la república de la gente que trabaja».

Adicionalmente, en otro mensaje, el jefe del Estado hace las siguientes disquisiciones:

¿Por qué hablo de neoesclavismo en la contrarreforma laboral que propone la sección de oposición del senado?

Por lo siguiente: Proponen el 4×3 que es meter en cuatro días lo que se hace en 5 días, expandiendo la jornada laboral de los 4 días a límites inhumanos. Es una trampa para quitar el sobre cargo salarial para el trabajo después de la jornada sea después de 6 o 7 pm o en días festivos y sábados y domingos. Es impedir por el bajo salario que las madres de Colombia por su jornada laboral, haga que no puedan abrazar a sus hijos en su periodo de crecimiento, Cuando se crían en la infancia en amor, o en dolor y crimen

2. El llamado techo pensional es una norma pensional que llevan del sistema pensional al laboral, para permitirle al contrato poner salarios por debajo del salario mínimo. Acabarían por ley el salario mínimo.

3. Piden quitar el beneficio que genera la reforma, a los trabajadores de las empresas medianas y pequeñas. El 80% de los trabajadores del país están en pequeñas y medianas empresas Por aquí todas las grandes empresas se fragmentan artificialmente y acaban la reforma laboral. Lo que se propone es ampliar con crédito barato y asociatividad la mediana y pequeña empresa. La pequeña y mediana empresa no se expande, y con ella el capitalismo, no por costos laborales sino, financieros, de energía y de altos impuestos y el contrabando. El gobierno propone rebajar todos esos costos de la mediana y pequeña empresa, pero con dignidad de los trabajadores.

4. El microempresario es en realidad un trabajador por cuenta propia, no tiene que ver con el asalariado pues los asalariados son él mismo, o su propios hijos o su esposa. Lo que necesita el microempresario, es asociarse y recibir crédito barato de la banca, y la banca no ha cumplido el pacto que hizo conmigo para ampliar y democratizar el crédito en Colombia.