Nacional Noticia Extraordinaria

Presidente De la Espriella oficializa fin de diálogos de paz y notifica: «Ningún gobernador puede adelantar por su cuenta negociaciones con estructuras terroristas»

–El presidente Abelardo De La Espriella anunció este viernes que en ejercicio de sus facultades constitucionales expidió los actos administrativos que ponen fin a las mesas de diálogo y conversaciones sociojurídicas creadas durante la anterior administración de Gustavo Petro.

Subrayó que las autoridades competentes y el Ministerio de Justicia han sido notificados para proceder con las capturas a que haya lugar, avanzar en las extradiciones pendientes y hacer cumplir la ley con todo su rigor.

En la Cumbre de Gobernadores realizada en la fecha en el municipio de Mompox el presidente notificó que ningún mandatario departamental «puede adelantar por su cuenta negociaciones o contactos clandestinos con estructuras terroristas».

Y puntualizó: «Me encargaré de que aquel que atraviese esa línea responda ante la justicia”.

Esta fue una notificación directa del jefe del Estado al mandatario de Nariño, Luis Alfonso Escobar, quien se había manifestado en contra «de pasar de paz total a guerra total».

“No voy a tolerar bajo ninguna circunstancia que, mientras nuestros soldados y policías arriesgan sus vidas para enfrentar a esos bandidos, alguna autoridad intente hacer pactos por debajo de la mesa con los enemigos de la patria. Quiero ser muy claro y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño. Está advertido”, precisó el primer mandatario:

“Esta política integral de seguridad se medirá por resultados que la gente pueda sentir. No me interesa aumentar el número de operaciones si los ciudadanos siguen pagando extorsiones o si un grupo terrorista continúa ejerciendo control criminal sobre una región”, añadió.

Igualmente subrayó: “La paz en la que cree este Gobierno es la paz que se impone con la fuerza de las armas y las leyes de la República. Esa es la única paz verdadera y duradera”.

El mandatario reieró que «el Estado no negocia su soberanía ni se arrodilla ante los criminales. La única vía es clara: el sometimiento a la justicia y al imperio de la ley».

«Se acabaron las concesiones a los delincuentes. La autoridad legítima jamás volverá a claudicar», puntualizó.